
Las 37 organizaciones apoyan la demanda «irrenunciable» de los ginecólogos frente al aborto
Especialistas médicos lanzan un mensaje al Gobierno y avisan de que el registro de objetores es «estigmatizante».
A las sociedades científicas que operan en el ámbito de la medicina española tampoco les convence el proyecto de Ley de Salud Sexual y Reproductiva –la Ley del Aborto– que el PSOE ha pactado con el PNV, ERC e IU. Aglutinadas en torno a la Federación de Asociaciones Científico-Médicas de España (Facme), las 37 organizaciones integrantes han decidido apoyar en asamblea ordinaria a la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) que preside José Manuel Bajo Arenas, y lanzar un mensaje conjunto al Gobierno antes de la aprobación de la norma.
Unanimidad
En concreto, las sociedades científicas coinciden con los obstetras a la hora de considerar que «la objeción de conciencia en el supuesto de interrupción voluntaria del embarazo es un derecho irrenunciable de todos los ginecólogos y de los profesionales sanitarios involucrados».
Además, rechazan la pretensión del Ejecutivo, plasmada en el proyecto legal, de crear un registro público obligatorio de sanitarios objetores y no objetores, por considerarlo «estigmatizante y discriminatorio para ambos», en alusión a los dos grupos.
A juicio de la SEGO y de los miembros integrantes de Facme, «la comunicación de tal objeción debería ser individual a los jefes de servicios hospitalarios», aunque matizan que «meramente con fines organizativos de la asistencia». El doctor Avelino Ferrero, presidente de la Federación de las Sociedades Científicas Españolas, ha remarcado al respecto que el respaldo de la junta directiva de esta entidad hacia la Sociedad Española de Ginecología es «unánime».
Las críticas del mundo médico a la norma pergeñada por el Gobierno a un día escaso de su aprobación en el Congreso no se circunscriben sólo, sin embargo, a Facme. Después de un silencio oficial roto únicamente de forma tibia en la agencia Ep por su presidente de la Comisión Deontológica, Marcos Gómez Sancho, la Organización Médica Colegial (OMC) se sumó ayer de forma oficial a las entidades sanitarias descontentas con la totalidad del texto. En una declaración aprobada en su última asamblea general, el Consejo General de Colegios Médicos remarca que «la profesión médica está al servicio de la vida humana».
Además, recuerda al Ejecutivo de Rodríguez Zapatero que «los médicos colegiados aceptarán, como no puede ser de otra manera, las leyes emanadas del Parlamento, pero sometiéndolas siempre al valor superior de la libertad de conciencia de cada individuo. La objeción de conciencia es un derecho fundamental e irrenunciable».
En este punto, no obstante, la corporación asegura ver «con satisfacción» que se reafirme el derecho constitucional a la objeción de conciencia para todos aquellos profesionales que deban intervenir como cooperadores necesarios en la práctica de un aborto».
Asimismo, la OMC rechaza totalmente que el PSOE utilice el argumento de que la nueva ley dotará a los médicos «de una mayor seguridad jurídica a la hora de realizar una interrupción voluntaria del embarazo», ya que, según el organismo colegial, esta justificación para sacar adelante el texto «no se ajusta a la verdad». Y es que según esta institución, en contra de la idea mantenida por el Gobierno, «ni los médicos y menos aún el nasciturus estarán mejor protegidos que con la ley anterior».
Pese a la avalancha de apoyos a la especialidad, los ginecólogos han adoptado una actitud de prudencia, al menos «hasta que sepamos cómo va a quedar el tema de la objeción en la nueva ley y desgraciadamente no va a haber que esperar mucho, es una cuestión de días», dijo ayer el ginecólogo José Zamarriego, ex presidente de la Sociedad Española de Ginecología.
Fundamentos legales
El especialista que habló «a título particular» y no en representación de la SEGO considera que a día de hoy el tema está «suficientemente hablado» y que, una vez se compruebe cómo queda, «habrá que ver si hay fundamentos legales suficientes para que la cosa no quede ahí», añadió. Silencio también es el que mantuvo ayer el actual presidente de la Sociedad Española de Ginecología, José Bajo, que no contestó a las llamadas de este diario para escuchar su versión.
La Universidad de Navarra no enseñará a hacer abortos
Los decanos de Medicina, Farmacia y Enfermería de la Universidad de Navarra y el director general de la Clínica Universitaria hicieron pública ayer una declaración en la que anuncian su negativa a solucionar con un aborto un embarazo no deseado. «Nos negamos a solucionar la tragedia de un embarazo indeseado con la tragedia superior del aborto», dice la declaración «Universidad y vida», en la que los firmantes añaden su negativa igualmente «a incorporar las técnicas abortivas a los contenidos de la educación». Tras subrayar que sí se comprometen «a formar profesionales para curar, investigar y ayudar», los tres decanos y el director general aseguran que ante el aborto la Universidad de Navarra declara su «compromiso solidario con el débil». Y se preguntan por el «coraje social» de los ámbitos «universitarios, políticos y económicos» ante los datos que brinda el avance científico, por lo que advierten que «la historia juzgará nuestra pasividad cómplice o nuestro compromiso solidario con el débil». Añaden para concluir que «todos tenemos alguna responsabilidad ante la historia y 2009 puede marcar el comienzo de un hito, como en su momento fue la abolición de la esclavitud y como ojalá pronto sea la derrota del hambre y la pobreza».
La polémica
- El derecho a la objeción de conciencia está reconocido por una sentencia del Tribunal Constitucional.
- En un primer momento, el proyecto de Ley del Aborto remitido al Congreso no hacía mención alguna a la objeción de conciencia de los sanitarios.
- A instancias de IU, ERC e ICV, la ley recogerá la objeción a través de una enmienda.
- Sin embargo, la propuesta admitida en el Congreso limita la objeción al máximo y sólo la permite al sanitario que practique directamente el aborto, no a los que participan de modo indirecto.
- Además, el derecho tendrá que comunicarse por escrito, lo que podría dar lugar a una preferencia por los médicos no objetores para ciertas plazas.




En una rueda de prensa celebrada en Barcelona, también se ha dado a conocer el 'Manifiesto ante la nueva situación de la dispensación de la PDD'.


ANÁLISIS: Un tema de ciencia más que de conciencia
