Resolución del Consejo de Europa: La eutanasia debe ser siempre prohibida
La mayor victoria pro vida, dice el Centro Europeo por la Ley y la Justicia

MADRID, viernes 27 enero 2012 (ZENIT.org).- La resolución 1859 de 2012, adoptada este 25 de enero por el Consejo de Europa, sienta el principio de que la eutanasia, entendida como acto intencional de matar, debe “ser siempre prohibida”. Según el Centro Europeo por la Ley y la Justicia, es la primera vez que la eutanasia es tan claramente rechazada por una institución política europea.
El Centro Europeo por la Ley y la Justicia (ECLJ) se ha congratulado de la adopción, por parte de la
Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (PACE), este 25 de enero, de la resolución que establece el principio de que “la eutanasia, en el sentido de muerte intencional por acción o por omisión de un ser humano dependiente para su supuesto beneficio, debe ser siempre prohibida”.
Según el ECLJ es la primera vez, en las últimas décadas, que la eutanasia es tan claramente rechazada por una institución política europea.
Esta resolución “es una gran victoria para la protección de la vida y la dignidad”, dijo Grégor Puppinck, director del ECLJ. La resolución llega un año después de que la Corte Europea estableciera que no existe el derecho a la eutanasia o al suicidio asistido en la Convención Europea.
El propósito de la resolución 1859/2012, titulada “Protecting human rights and dignity by taking into account previously expressed wishes of patients” (Protección de los derechos humanos y la dignidad teniendo en cuenta la voluntad previamente expresada por los pacientes) define los principios que deberían regir la práctica de los testamentos vitales o las expresiones de últimas voluntades anticipadas en Europa.
Estos testamentos vitales o expresiones de últimas voluntades tienen la finalidad de facilitar a los pacientes la expresión por adelantado de su voluntad en relación a intervenciones médicas o tratamientos, en el caso de que no sea capaz de expresar su voluntad en el momento de la intervención. Estas directivas se pueden aplicar, por ejemplo, cuando hay duda sobre la necesidad u oportunidad de reanimar a un paciente o de continuar usando medios extraordinarios para mantenerle con vida. En tales situaciones, su voluntad expresada previamente debería ser tenida en cuenta.
Dado que estos testamentos vitales y expresiones de últimas voluntades están abiertas a muchos abusos, y son una “puerta trasera” para introducir la eutanasia o el suicidio asistido en la legislación, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa ha hecho una lista de principios que deberán regir esta práctica en los 47 estados del Consejo de Europa.
La lista está basada en principios elaborados en tres documentos previamente adoptados en el Consejo de Europa, incluyendo la Convención sobre derechos humanos y biomedicina (Convención de Oviedo) que legalmente obliga a la mayoría de los estados miembros.
Pero debido a la creciente preocupación sobre la eutanasia, la Asamblea estimó que es necesario recordar explícitamente el principio básico de que la muerte intencional debe ser siempre prohibida. La prohibición de la eutanasia es también una regla fundamental de la deontología médica.
Entre los principios enumerados por la resolución, hay que destacar el introducido por el parlamentario italiano Luca Volontè, que afirma que “en caso de duda, la decisión debe ser siempre en favor de la vida y en favor de la prolongación de la vida”.
Para Grégor Puppinck, “esta resolución es una indicación clara de la mayoría creciente de europeos que se opone a la eutanasia. Los numerosos abusos que se han producido en países que permiten la eutanasia son alarmantes y constituyen violaciones de los verdaderos derechos humanos. Expresa el convencimiento de que la eutanasia debe ser siempre prohibida. El pequeño número de estados europeos que permiten la eutanasia deberán revisar su legislación según los principios establecidos por la PACE”.
Aunque esta resolución no es legalmente vinculante para los estados miembros, tiene una influencia real en el proceso legislativo y judicial, especialmente en la jurisprudencia de la Corte Europea de Derechos Humanos.
Para saber más, enlazar con el ECLJ: http://eclj.org
Especialista en cuidados paliativos: "La eutanasia viene vestida de compasión y se convierte en indiferencia hacia los pacientes"
Entrevista al Dr. Borja Montero, médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y Máster en Cuidados Paliativos.
REDACCIÓN HO, 07-09-2011 por Nilo.- El tema es de rigurosa actualidad, ante casos como los que DAV ha denunciado como prácticas eutanásicas, los de Ramona Estévez en Huelva y Carmen López en Leganés (Madrid). El médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y Máster en Cuidados Paliativos Borja Montero nos recuerda que el profesional sanitario siempre deber estar al servicio de la vida sin dejarse llevar por la trampa de un falso sentimentalismo: "parece que el debate es sólo sonda sí sonda no. Esto deforma el debate (...) Lo que debe guiarnos siempre el es bien y el cuidado del paciente. La eutanasia viene vestida de compasión y se convierte en indiferencia hacia los pacientes",
HO.- ¿En que consiste la alimentación por sonda?
Dr. Montero: Consiste en la administración de nutrientes, iones, oligoelementos y agua a través de un tubo que comunica el exterior con la cavidad gástrica, habitualmente a través de las fosas nasales (sonda nasogástrica), aunque existen otras sondas que no son molestas para el paciente como las sondas de gastrostomía que comunican el exterior con la cavidad gástrica a través de la pared abdominal, estas últimas exigen un pequeño procedimiento quirúrgico inicial.
HO.- La alimentación por sonda, ¿se considera una medida artificial que puede ser desproporcionada y prolongar artificialmente la vida del paciente o es un cuidado básico?
Dr. Montero: Esto está sujeto a discusión. La alimentación y la hidratación son cuidados básicos. Lo que puede llegar a ser una medida desproporcionada es la colocación de una sonda nasogástrica. Dependerá pues de las circunstancias del paciente. Todos conocemos pacientes que han sufrido un ictus, por ejemplo, con colocación inicial de una sonda nasogástrica para evitar el atragantamiento que resulta frecuente en las fases iniciales y amenaza la vida del paciente y posteriormente le ha sido retirada pudiendo alimentarse el paciente con su propia deglución.
HO.- ¿Se proporciona alimentación por sonda sólo a enfermos en estado vegetativo, demencias, o similares, o también a otro tipo de enfermos?
Dr. Montero: Usamos sondas nasogástricas en diferentes patologías. Por ejemplo, en pacientes con tumores de cabeza y cuello, en los que el tratamiento sobre la mucosa orofaríngea es muy agresivo y dificultará o hará imposible la nutrición del paciente durante el tratamiento, y en el postoperatorio constituyen una herramienta fundamental. En las fases iniciales de accidentes cerebrovasculares, en las que el riesgo de neumonía por atragantamiento es muy alto. En enfermedades neurológicas que afectan a la musculatura de la deglución. En la nutrición en casos de anorexia nerviosa. En situaciones que es preciso un lavado gástrico...
4. ¿Qué opina sobre la polémica que surge en torno a determinados casos en los que se retira la alimentacion por sonda a algunos pacientes?
Dr. Montero: En estos casos, lo que es más importante es proporcionar al paciente lo más adecuado en su caso particular. Es muy difícil emitir un juicio como éste sin conocer el caso clínico concreto con todos sus matices, con toda su humanidad y con toda su trascendencia. Parece que el debate es sólo sonda sí sonda no. Esto deforma el debate al respecto. Debemos profundizar en estos debates para dar la mejor respuesta en cada situación. Lo que debe guiarnos siempre el es bien y el cuidado del paciente. La eutanasia viene vestida de compasión y se convierte en indiferencia hacia los pacientes.
HO.- ¿Cree que el proyecto de ley nacional llamado “de muerte digna” permiten la aplicación de prácticas eutanásicas?
Dr. Montero: Desde luego el proyecto del Ley nacional genera confusión e inseguridad. No se puede comprender cómo una ley de esta importancia -que interesa la vida de las personas, y de los más frágiles en particular- puede estar redactada de modo que no quede claro que es lo que se puede o no hacer, que no menciona la objeción de conciencia y que -además- supondría un enorme retroceso en la práctica clínica ya que, como denunció la SECPAL, deroga un artículo fundamental de la ley de autonomía del paciente en el que se establece que los actos médicos se ajustarán a la lex artis.
HO.- ¿Piensa que podemos estar colocándonos en España en la parte alta de la pendiente resbaladiza, y que puede que en España se realicen prácticas contrarias a la lex artis, cada vez en un mayor número de enfermos en situaciones distintas?
Dr. Montero: A mí me preocupa especialmente la ligereza en la consideración de los pacientes. Cada caso es cada caso. En cada persona nos enfrentamos a un universo personal y familiar, al misterio del ser y de la muerte, al misterio del sufrimiento. Nuestro deber es cuidar lo mejor posible a los pacientes, procurar su bien, lo que puede ser adecuado en uno no lo es en otro. Debemos trabajar en la formación en cuidados paliativos para que todos los médicos y profesionales sanitarios tengamos criterios claros centrados en el bien del paciente, en la deontología, beneficencia y respeto a la vida.
HO.- Como experto en cuidados paliativos, ¿cree que una muerte por inanición es una muerte digna?
Dr. Montero: El término muerte digna no está nada claro y de hecho creo que es incorrecto. La dignidad es de la persona ante la muerte, pertenece a la persona. Quiero añadir, además, que la muerte como tal no existe, es la ausencia de vida y como tal ausencia no tiene entidad. Lo que tiene entidad es la vida y cómo vivimos nuestra vida -en este caso- en su final. La inanición, la anorexia del síndrome constitucional, la emaciación secundaria... es parte del proceso del final de la vida en muchas patologías. Probablemente es una parte mas del proceso. A los pacientes oncológicos en fase avanzada queremos nutrirlos y no es posible porque ellos no pueden incluso aunque quisieran. Nuestra misión queda resumida de un modo magistral por ésta frase de Cicely Saunders: "No estamos aquí para ayudarte a morir, estamos aquí para ayudarte a vivir hasta que mueras".
La dignidad del enfermo y el respeto a la debilidad (Dr. Manuel González Barón)
MANUEL GONZÁLEZ BARÓN, Director de la Cátedra de Oncología Médica y Medicina Paliativa de la Universidad Autónoma de Madrid. Jefe del Servicio de Oncología del Hospital Universitario La Paz
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ABC, Jueves , 25-03-10
El concepto de dignidad es tan básico y fundamental que resulta difícil de definir. Podría decirse que la dignidad constituye una sublime modalidad de lo «bueno»: la excelencia de aquello que está dotado de una categoría superior. Pensadores tan distintos como Kant y Tomás de Aquino coinciden en considerar al hombre como un bien en sí mismo. Algo dotado de una nobleza y dignidad intrínseca.
Kant dice que el hombre no puede ser tratado -ni por otro hombre, ni siquiera por sí mismo- como un simple medio o instrumento, sino siempre como un fin. Tomás de Aquino señala que el término «dignidad» hace referencia a la bondad de alguien considerado en sí mismo, frente a la «utilidad» que es la cualidad que posee algo, como medio para obtener un bien distinto. La grandeza del hombre -intrínseca, en sí- es la que fundamenta su dignidad.
Toda criatura tiene valor. Cada una de ellas merece el respeto acorde a la perfección de su ser. La diferencia fundamental entre la importancia que corresponde a toda criatura por el hecho de ser y la incomparable nobleza del hombre es el carácter irrevocable de fin de sí mismo de éste que impide tratarlo exclusivamente como medio. Toda persona, aun llena de taras y defectos, aporta al universo una contribución única e irrepetible que hace de ella algo radicalmente irreemplazable, y al mismo tiempo resulta degradante y éticamente inaceptable tratar a una persona como si fuera una cosa, para el progreso de la ciencia o de toda la Humanidad, o como un factor improductivo que sólo genera gastos o incomodidad.
En definitiva, todo ser humano (desde la concepción hasta su último instante) tiene un derecho absoluto, por el mero hecho de existir, de ser considerado como fin; debe ser tratado como algo único, insustituible e irrepetible. Esta es la dignidad constitutiva u ontológica de la persona, del ser humano. Esta dignidad pertenece a todo hombre y está indisolublemente ligada a su naturaleza con independencia de sus condiciones, sus circunstancias o su actuación. Desde el ser más joven, el embrión, pues la ontogénesis es un proceso continuo en el que nada permite sostener, sino todo lo contrario, que un individuo vivo no humano se ha transformado en ser humano, hasta la persona incompetente por pérdida de sus facultades como consecuencia de alguna enfermedad o de la evolución geriátrica.
No cabe, pues, arrebatar la dignidad a ningún ser humano -como ha pretendido Singer, entre otros- con la argumentación de separar los conceptos de «hombre» y «persona». Si, como pretende el utilitarismo, se exigiera la conciencia del yo y una racionalidad madura, ciertos grupos humanos dejarían de ser considerados personas. Los embriones, los lisiados, los deficientes mentales o los viejos podrían ser sacrificados. ¿Y quiénes serían los expertos que decidieran esta selección? El valor supremo del hombre no puede depender del juicio variable de otros.
En este contexto es muy importante que todos -los sanitarios por supuesto- tengamos muy presente el respeto a los débiles. Herranz ha escrito mucho sobre el «respeto a la debilidad», y muchas de estas consideraciones son suyas.
La sociedad en general y los médicos y enfermeras en particular necesitamos comprender que nuestro primer deber ético es el respeto a las personas cuya vida está debilitada. Es esencial que la Medicina acepte la vulnerabilidad y la fragilidad humana y que la haga comprender a todos. El respeto médico a la vida es respecto a la vida frágil y doliente. Lo propio del médico es curar o cuidar a la vida dañada. Por eso es fundamental que el médico reconozca en esa humanidad deteriorada toda la dignidad de un hombre. Se ha ido implantando un determinado enfoque de la «calidad de vida» por el que la vida sólo goza de valor si tiene o puede recuperar ciertas condiciones de eficiencia, de productividad y de bienestar. De esta forma se ha introducido un concepto de «calidad de vida» que discrimina entre vida dotada de valor y vida sin valor y, por ello, no merecedora de ser vivida. Al medir la «calidad» de una persona no sólo hay que tener en cuenta su estado físico. Hay enfermos en silla de ruedas o viviendo sus últimos días en la cama de un hospital que rezuman generosidad, alegría profunda, madurez y verdadera fortaleza interior que supone para todo su entorno un ejemplo inestimable, dándonos el privilegio de cuidarlos.
Tenemos que huir de la tentación de considerarnos la referencia y por ello pensar que es imposible ser feliz y estar contento ante una situación de grave deterioro físico. Debemos pensar que la verdadera felicidad no siempre coincide con el bienestar físico o material. Los más felices no son siempre los que más sanos están o los que más poseen. Por ello hay que comprender que la vida de cada persona incluye la capacidad de sufrir, la limitación aceptada y la enfermedad. Estos elementos forman parte de la vida. Se podría decir que no se es verdaderamente humano si no se acepta cierto grado de fragilidad, en uno mismo y en los demás. Debo confesar que el término «muerte digna», de tan manoseado y tergiversado, no me dice nada. Por ello debo realizar una reflexión en torno al concepto de dignidad y al de respeto a la fragilidad, que no es otra cosa que «la preservación y defensa de la dignidad de la persona durante la enfermedad».
La Medicina Paliativa -una Medicina tan antigua como Hipócrates- es medicina complementaria y sincrónica, la Medicina con intención curativa que estudia los procesos nosológicos, su etiología, etiopatogenia, sintomatología y clínica, diagnóstico, tratamientos y pronóstico. Pero la preservación, defensa y respeto al enfermo supone que no sólo en la hora de la agonía o en la proximidad de la muerte, sino en todos los momentos evolutivos de la enfermedad, esa persona débil goza del derecho a verse rodeada de condiciones de dignidad.
Supone morir sin dolor y sin síntomas mal controlados o síntomas refractarios. Supone no prolongar de manera artificial el proceso de morir. Supone morir acompañado de la familia y amigos, tener la posibilidad de ser informado adecuadamente y sustancialmente para participar en la toma de decisiones. Supone elegir dónde se desea morir, contando en cada caso con el apoyo adecuado. Y para la sociedad en general supone aceptar la dignidad de la vulnerabilidad y la fragilidad. Hay para ello que huir de la llamada «soberbia de la salud», tan introducida en la mentalidad del «culto al cuerpo» de nuestro tiempo. Pero, volviendo a la dignidad como concepto, yo daría unas claves para significar si realmente se la está respetando. Me refiero a lo que podremos llamar las dimensiones de la dignidad y a través de ellas detectar si hay respeto y consideración. Se trata de la verdad, la justicia, la libertad y el amor.
Hay que ser muy preciso en la verdad, y por tanto en la información, para decir que la persona ha decidido con libertad. Para asegurarnos de que ha elegido con verdadera autonomía. Pero no nos engañemos, la libertad de elección tiene unos límites. A veces es una bandera mal utilizada para realizar atentados contra la propia dignidad. La dimensión fundamental es el amor. Donde hay amor hay dignidad. En realidad, se diría que las tres anteriores no son más que expresiones del amor. El amor por sí solo sustenta y expresa la dignidad.
La persona ha sido creada para ser amada y para amar. Este es el fundamento de la existencia de los médicos y enfermeras que quieren ser respetuosos con la dignidad de toda persona frágil. Esta es la ética de su razón de ser. Esta es la señal de un verdadero progreso de la sociedad moderna.
Andoc pide que sean los jueces quienes decidan sobre la aplicación de la Ley de Muerte Digna
"España es un Estado de Derecho"
SEVILLA, 25 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Asociación Nacional para la Defensa del Derecho a la Objeción de Conciencia (Andoc) ha abogado este jueves por "judicializar" la aplicación de la Ley de Muerte Digna, de modo que sean los jueces quienes decidan sobre este asunto, "como ocurre con las donaciones de órganos o las adopciones", ya que "España es un Estado de Derecho y las leyes la interpretan las jueces".
En declaraciones a Europa Press, y al hilo de la mediación realizada por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía ante el personal médico del Hospital Blanca Paloma de Huelva para quitar la sonda nasogástrica que le pusieron a una mujer de 90 años que había sufrido un infarto cerebral que "se había convertido en un proceso irreversible", el responsable de Comunicación de dicha asociación, Juan Manuel Molina, ha argumentado que, "al igual que si esta señora hubiera querido donar un riñón habría tenido que intervenir un juez, en estos casos debería ocurrir lo mismo", de modo que "no debería bastar con la decisión de un familiar o de la Administración".
En este sentido, Molina ha criticado la "gran contradicción legal" que, a su juicio, existe entre los Códigos Civil y Penal en relación con la mencionada Ley de Muerte Digna, ya que dichas normas "obligan a dar alimentación a un paciente", de ahí que los médicos tengan que acogerse a dicha prescripción si no quieren cometer "un delito de denegación de auxilio de enfermo".
Por último, este representante de Andoc se ha mostrado convencido de que con su propuesta se otorga una "garantía judicial" a dichas decisiones sobre la muerte de una persona, ya que, "en los casos en los que una persona no pueda valerse por sí misma, debe intervenir un juez para garantizar sus derechos", ha reiterado Molina.
LA LEY DE DERECHOS AL FINAL DE LA VIDA PODRÁ OBLIGAR A REALIZAR SEDACIONES NO INDICADAS
Comunicado de la Asociación de Bioética de Madrid

Reunida la Junta Directiva de la Asociación de Bioética de la Comunidad de Madrid, después de debatir en profundidad sobre el proyecto de Ley de Derechos de la Persona ante el Proceso Final de la Vida, su postura final, que queremos dar a conocer a la opinión pública, se puede resumir en los siguientes puntos:
1. Apoyar plenamente las alegaciones presentadas por la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL), reconociendo que dicha Sociedad está compuesta por todos los profesionales implicados en los cuidados de los pacientes en el final de la vida, siendo por lo tanto los máximos expertos en esos temas.
2. Igualmente se acuerda declarar que el derecho fundamental de los pacientes al final de la vida, y la mejor solución ética a las posibles deficiencias en la atención a esa fase de la vida, es el acceso a los cuidados paliativos con criterios de equidad y universalidad.
3. A juicio de la ABIMAD este derecho elemental de los pacientes aparece amenazado con la redacción actual del Proyecto de Ley Reguladora de los Derechos de la Persona ante el Proceso Final de la Vida debido a los siguientes aspectos:
· El art. 11 de la Ley establece la sedación como un derecho y el art. 15 establece que “el cumplimiento de la voluntad del paciente (...) excluirá cualquier exigencia de responsabilidad”. Como consecuencia, las peticiones de eutanasia encubierta a través del uso de sedaciones irregulares quedarán aprobadas legalmente.
· Para potenciar lo antes mencionado, el texto legal (disposición final) prevé que el hecho de oponerse a los deseos de los pacientes tal como la ley exige “queda sometido al correspondiente régimen sancionador”
· En una disposición final del proyecto de Ley se suprimen expresamente las menciones a la lex artis como criterio guía de la actuación médica recogidas en la Ley 41/2002, lo que estaba además incorporado por sentencia del Tribunal Supremo, quedando sustituido en la nueva ley el criterio de buena práctica clínica por la indiscutida obediencia a los deseos formulados por el paciente o por sus familiares. Esta exigencia, no acorde con la práctica clínica internacional, ha sido denunciada también por la Organización Médica Colegial (OMC).
· La posibilidad de que el personal sanitario aplique la “incapacitación de hecho”, tal como recoge el texto legal (art. 16), junto con el proclamado “derecho a la sedación” podría amparar acciones eutanásicas no solicitadas por los pacientes, por lo que los únicos profesionales que verán reforzada sus seguridad jurídica serán aquellos que actúen aplicando sedaciones irregulares contrarias a la ética profesional, logrando así con esta norma una práctica impunidad.
4. Frente a todo esto, para que se pueda cumplir de un modo efectivo el derecho a recibir una adecuada atención al final de la vida, el Estado debe garantizar dicho acceso a unos Cuidados Paliativos de calidad, implementando los recursos suficientes, tanto humanos como materiales, y para ello destinar el presupuesto necesario.
5. La garantía mejor para que los profesionales sanitarios puedan desarrollar su labor en relación a los pacientes en el final de la vida, es que se cumpla la lex artis ad hoc y las obligaciones legales y deontológicas, existiendo un marco legislativo actual suficiente para el cumplimiento de dichas garantías.
Por todo ello, la Asociación de Bioética de la Comunidad de Madrid (ABIMAD) expresa su petición de que los citados artículos del Proyecto de Ley sean modificados de modo que el deber ético de cumplir la lex artis siga siendo una exigencia en cualquier actuación sanitaria, lo que redundará en beneficio de toda la sociedad evitando eutanasias encubiertas e incluso no solicitadas.
El Gobierno esconde a la opinión pública el contenido de la ley de "muerte digna"
Profesionales por la Ética denuncia que elude el dictamen del Consejo de Estado y desoye 35 de las 36 alegaciones de las asociaciones profesionales.
REDACCIÓN HO.- La asociación Profesionales por la Ética ha emitido este miércoles un comunicado en el que denuncia que el Gobierno “esconde a la opinión pública” el contenido del Proyecto de ley reguladora de los derechos de la persona ante el proceso final de la vida y “se precipita” al haber optado por no remitir el texto al Consejo de Estado.
La entidad presidida por Jaime Urcelay considera que, aunque esa consulta no constituya un trámite obligado, este hecho refleja la precipitación del Gobierno para tramitar rápidamente esta norma. “Otro signo de las prisas gubernamentales fue remitir el Anteproyecto a un Consejo Interterritorial de Salud cuyos miembros estaban mayoritariamente en funciones por haberse celebrado nada más producirse las elecciones del 22 de mayo”, explica Santiago Díez, portavoz de la campaña Vida Digna de Profesionales por la Ética.
Por otro lado, Díez califica de “sorprendente” el desprecio del Gobierno hacia las asociaciones profesionales, especialmente las dedicadas a los cuidados paliativos:
“En primer lugar, porque de las 36 alegaciones presentadas por estas asociaciones, el Gobierno solamente ha incorporado al Proyecto de ley una alegación. En segundo lugar, porque el proyecto de ley deroga un artículo de la Ley 41/2002 básica de autonomía del paciente; y es que el proyecto gubernamental elimina la exigencia de que los documentos de instrucciones previas (testamentos vitales) tengan como límite la lex artis o buena práctica médica. La supresión de ese artículo obliga a los médicos a cumplir cualquier solicitud del paciente (incluida la eutanasia) siempre y cuando esté incluida en un testamento vital”.
En opinión de Profesionales por la Ética, se trata de un cambio de modelo asistencial que no tiene el consenso de las organizaciones médicas profesionales porque la lex artis es el referente de la buena práctica médica.
Por último, Santiago Díez ha denunciado que, cinco días después de que el Consejo de Ministros aprobara la remisión a las Cortes del Proyecto de ley, todavía no conocemos el texto del mismo, porque en el Ministerio de Sanidad sólo se encuentra la versión del Anteproyecto aprobada el 13 de mayo. “Esta falta de transparencia resulta sorprendente, todavía no sabemos si el texto ha sufrido alguna modificación en este plazo o no”, manifiesta el portavoz.
La OMC y la SECPAL presentan alegaciones conjuntas a la ley de "muerte digna"
'Lex artis' y ordenamiento jurídico limitan el derecho a decidir del paciente
La Organización Médica Colegial y la Sociedad Española de Cuidados Paliativos han enviado 36 alegaciones al anteproyecto de ley nacional de paliativos. Reivindican la necesidad de que la lex artis y el ordenamiento jurídico actúen como límites al derecho de decisión del paciente y vinculan las actuaciones sanitarias a la indicación médica.
Marta Esteban - Viernes, 3 de Junio de 2011 - Diario Médico

(Foto: Dr. Javier Rocafort, Presidente de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos, SECPAL)
La Organización Médica Colegial (OMC) y la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (Secpal) han presentado ante el Ministerio de Sanidad treinta y seis alegaciones al anteproyecto de la ley reguladora de los derechos de la persona ante el proceso final de la vida, tal como informó el martes Diario Médico.
Las entidades introducen claras referencias a la lex artis y al ordenamiento jurídico, pues sostienen que el derecho de decisión que asiste al paciente en el proceso final de su vida debe estar limitado por estos dos parámetros. OMC y Secpal exigen que no se derogue el artículo 11.3 de la Ley de Autonomía del Paciente, que regula las instrucciones previas y prohíbe la aplicación de aquéllas que sean contrarias al ordenamiento y a la lex artis.
- Las entidades proponen dos niveles de atención en cuidados paliativos, uno de carácter básico y otro especializado para casos complejos
Una de las propuestas es la inclusión de dos artículos, el cuarto y el quinto, que recogerían el derecho del paciente a recibir cuidados paliativos integrales de calidad y el derecho a la evaluación y control del sufrimiento. Este último vendría a sustituir al artículo 11 del anteproyecto, que regulaba el derecho al tratamiento del dolor.
La propuesta de OMC y Secpal sustituye las definiciones que el anteproyecto introduce sobre los cuidados paliativos por las recientemente aceptadas y publicadas por la European Association for Palliative Care, y proponen dos niveles de atención. Uno de carácter básico que incluiría "métodos y procedimientos en entornos no especializados en cuidados paliativos, incluyendo medidas de control de síntomas" y un nivel avanzado o especializado para "situaciones de sufrimiento de mayor complejidad". En cuanto al control de síntomas y dolor, el artículo propuesto introduce la indicación para el derecho a las intervenciones sanitarias (valoración integral y planificación anticipada de los cuidados e identificación temprana, evaluación y tratamiento de síntomas físicos) e incluye las definiciones de síntoma refractario y sedación paliativa.
El texto solicita la modificación del artículo 17 del anteproyecto, que regula el criterio de proporcionalidad de las medidas terapéuticas. Las entidades profesionales proponen una nueva redacción "para su mejor comprensión y de acuerdo con las diferencias entre limitación y adecuación del esfuerzo terapeútico, según los principios éticos actuales y definiendo la obstinación terapéutica".ç
Las alegaciones incluyen una mención expresa a la obstinación informativa, que "puede ser tanto o más dañina que la obstinación terapéutica". El texto propuesto incorpora la regulación del "permiso de acompañamiento parcialmente retribuido" de dos meses de duración como máximo y aplicable una sola vez por familiar y a un máximo de dos familiares por paciente".
Áreas de capacitación
OMC y Secpal piden que la norma inste a la Administración competente a la creación en el plazo de dos años de "areas de capacitación específicas en cuidados paliativos", a la creación de un sistema de acceso extraordinario y urgente a las ayudas a la dependencia, sin listas de espera y de resolución inmediata.
Con todo, la tramitación de la norma sigue su curso y también las críticas de los profesionales y entidades. Así, Carmen de la Fuente, vicepresidenta de la Asociación Española de Bioética y Ética Médica, critica duramente el anteproyecto al estar diseñado "con mentalidad eutanásica".
En su opinión, trata de imponer como un derecho la indicación de un tratamiento, confunde con la sedación y otorga a los comités de éticas competencias que no les corresponden, ya que ellos deben asesorar, pero no tienen la responsabilidad legal de hacer los protocolos. Su impresión es que el proyecto presentado por el Gobierno "da pie a que cada centro haga lo que quiera, rompiendo así la pretendida equidad que busca", e incluso puede fomentar la creación de centros privados de eutanasia, "como ya existen los que practican abortos". De la Fuente cree que muchos puntos de la polémica ley contradicen la de autonomía del paciente.
TEXTO DE LAS ALEGACIONES: es.scribd.com/doc/57218622/SECPAL-OMC-Alegaciones-al-Proyecto-de-Ley-sobre-Muerte-Digna
Los médicos opondrán "objeción de ciencia y de conciencia" a la eutanasia
Los médicos opondrán "objeción de ciencia y de conciencia" a la eutanasia
07:12 (18-05-2011) La Gaceta
Para el presidente de la Sociedad Madrileña de Paliativos, el Gobierno comete “errores infantiles o malintencionados”. Uno es incluir la sedación como derecho.
Santiago Mata. Madrid
La plataforma Derecho a Vivir presentó ayer, en la sede madrileña de Hazte Oír, una primera valoración del Anteproyecto de Ley de Derechos de la Persona al Final de la Vida, a cargo del presidente de la Sociedad Madrileña de Cuidados Paliativos Álvaro Gándara y del profesor de Derecho Administrativo de la Complutense Alfonso López de la Osa.
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Objetores de conciencia afirman que el anteproyecto "encubre" una "ley de eutanasia
MADRID, 13 May. (EUROPA PRESS) -
La Asociación Nacional para la Defensa del Derecho a la Objeción de Conciencia (Andoc) ha afirmado que el anteproyecto de la ley reguladora de los derechos de la persona ante el proceso final de la vida, también conocida como 'ley de muerte digna', aprobada en Consejo de Ministros "encubre" una "ley de eutanasia".
Según ha explicado en declaraciones a Europa Press el portavoz de ANDOC, Juan Molina, el anteproyecto produce "confusión" entre lo que son cuidados paliativos y sedación terminal, ya que "los cuidados paliativos necesitan de unos fondos que tienen que estar previamente definidos y asignados", de modo que puedan ser aplicados tanto hospitalariamente como en el domicilio.
Sin embargo, añade, "la solución que se da es la sedación terminal, ya que no se distingue bien ni claramente, al no haber una definición expresa de las asignaciones a los cuidados paliativos".
En su opinión, "si a estos enfermos no se les dota de medios que garanticen su dignidad de vida, lógicamente pedirían una sedación terminal, que ahorra muchísimo dinero en camas y tratamientos a la Administración"
Asimismo, ha denunciado que no se den medios al profesional de la sanidad para realizar cuidados paliativos y se le convierta en un "ejecutor de eutanasia encubierta", "más aún cuando no se reconoce explícitamente la autonomía del médico, sino sólo la autonomía del paciente a decidir".
En este sentido, defiende el derecho del médico a objetar, aunque "se entiende que todas las personas tienen ese derecho", el problema es a su juicio que "convierte al médico en un ejecutor que está en contra de la autonomía del profesional a ejercer libremente su profesión".
Federación Provida: Los cuidados paliativos no pueden utilizarse como bandera para disfrazar una ley de muerte provocada
Los cuidados paliativos no pueden utilizarse como bandera para disfrazar una ley de muerte provocada
Madrid 14.05.2011
La Federación Española de Asociaciones Provida declara que el anteproyecto de la llamada “Ley de Cuidados Paliativos y Muerte Digna” es una ley de eutanasia, sea cual sea el nombre inventado para presentarla.
Es vieja la estrategia del eufemismo y la mentira, pero ya no se engaña a nadie que haya seguido de cerca la forma de actuar de quienes quieren que la cultura de la muerte entre por ley a controlar nuestras vidas.
Bajo palabras bonitas, bajo una mezcla de conceptos contradictorios y de ideas imprecisas, se encubre la muerte provocada. Es inadmisible que, una vez más la ideología eugenésica utilice el poder para eliminar seres humanos y cuestionar su dignidad en los momentos de mayor fragilidad.
Los cuidados paliativos que son un avance humanizador sin precedentes, no tienen nada que ver, ni en su fondo ni en su forma, con lo que esta ley persigue y no pueden utilizarse como bandera para disfrazar una ley de muerte provocada
La única muerte acorde a la dignidad de la persona es la que respeta su momento natural, sin adelantarlo ni retrasarlo por medios desproporcionados y la que procura una atención integral al enfermo, alivio y acompañamiento en todo momento.
Leyes como estas, como la ley del aborto, dejan tras de sí, no sólo la pérdida de vidas humanas y grandes beneficios para unos cuantos, sino una pérdida de la conciencia personal y social sobre el valor de vida humana y del esfuerzo que todos debemos hacer por atenderla adecuadamente desde el principio al fin natural.
La Federación Española de Asociaciones Provida luchará por desenmascarar lo que de verdad se esconde tras esta ley y seguirá trabajando, aportando como siempre, soluciones positivas a los problemas, hasta que la vida humana y su dignidad sea protegida en las leyes y en la sociedad.
Alicia Latorre, presidenta de la Federación Española de Asociaciones Provida
Dr. Jacinto Bátiz: «La sedación la debe decidir el médico cuando se dan las condiciones»
8 de mayo 2011. Fuente: Profesionales por la Ética
Mientras el Gobierno anunciaba el Viernes que el texto del proyecto de ley de “muerte digna” sufre un nuevo retraso y que no se presentará hasta el mes de junio, son cada vez más evidentes las claves a través de las cuales el ejecutivo socialista pretende legalizar la eutanasia de manera encubierta. Sin duda, una de ellas es el conjunto de criterios en torno a la aplicación de la sedación paliativa.
En este sentido, se han publicado en estos días dos importantes reflexiones sobre una de las leyes autonómicas que el Gobierno está tomando como referencia para la elaboración de su borrador: la Ley 10/2011, de 24 de marzo, de Derechos y Garantías de la Dignidad de la Persona en el Proceso de Morir y de la Muerte, recientemente aprobada por las Cortes de Aragón.
De una parte, el Dr. Jacinto Bátiz, Jefe de la Unidad de Cuidados Paliativos de Santurce-Vizcaya ha publicado en Diario Médico, con el título “La atención al final de la vida”, una análisis de la referida ley en el que destaca que”como cualquier tratamiento médico, quien debe indicar la sedación paliativa es médico cuando se dan las condiciones clínicas y éticas para que sea considerada una buena práctica médica”.Por eso, afirma el Dr. Bátiz, “es probable que si no tenemos las ideas claras al legislar no estemos garantizando una atención medica adecuada al final de la vida sino confrontando por un lado las exigencias del enfermo garantizadas por la ley y, por otro, la buena práctica médica“.
También el pasado 4 de mayo se hizo pública una Carta Pastoral del episcopado aragonés que, bajo el título “Sólo Dios es el Señor de la Vida”, lleva a cabo una completa valoración católica de la nueva ley autonómica de Aragón. Junto a otras consideraciones y propuestas de gran interés, los obispos denuncian que “es insuficiente la definición restrictiva que recoge esta ley en la parte II de su Preámbulo y con la cual persigue no sean etiquetadas de eutanasia acciones que no lo son. Las acciones realizadas intencionalmente para causar la muerte del enfermo y así evitarle sufrimientos -por acción positiva o por acción de omisión-, aunque se sumen a la causa de la enfermedad presente, han de calificarse de eutanasia. Y esto aunque esa enfermedad fuera a lleval al enfermo inevitablemente a la muerte en breve o a largo plazo”.
Comunicado de la Asociación Eespañola de Bioética y Ética Médica (AEBI) ante Futura Ley de Cuidados Paliativos
20 Abril 2011 - 20:31 - Autor: Natalia López Moratalla
Con ocasión de la Futura Ley de Cuidados Paliativos y muerte digna, que se presentará en mayo ante el Consejo de Ministros, la Asociación Española de Bioética y Ética Médica (AEBI) ha emitido un comunicado que transcribo a continuación y que enmarca de forma esquemática algunas prácticas clínicas a los enfermos al final de la vida. El comunicado busca aclarar conceptos, a menudos confusos entre los ciudadanos, y reafirmar la prohibición de la eutanasia, bajo el hecho de que el deseo de morir no genera el derecho a morir a manos de un tercero.
1/ Desde AEBI compartimos y apoyamos la Recomendación sobre la futura Ley de Cuidados Paliativos, realizada conjuntamente por la Organización Médico Colegial (OMC) y la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL), fruto de una larga experiencia de asistencia y formación de los profesionales sanitarios españoles en la Atención al Final de la Vida. Su labor ha supuesto un fuerte impulso a los Planes Estratégicos de Cuidados Paliativos en la organización sanitaria de las diferentes Comunidades Autónomas donde se contempla y se ha dotado de recursos específicos, no del todo suficientes.
2/ España como miembro del Consejo de Europa suscribió junto a los 47 miembros que lo integran la Recomendación de la Asamblea Parlamentaria del Consejo De Europa (25/6/1999) de PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS Y LA DIGNIDAD DE LOS ENFERMOS EN FASE TERMINAL Y MORIBUNDOS. En ella se definen los Cuidados Paliativos como un derecho subjetivo y una prestación más de la asistencia sanitaria, bajo ciertos términos:
-Es el Médico el responsable de la indicación terapéutica ante la enfermedad terminal y proceso de agonía. Garantizando y teniendo en cuenta los deseos expresados por el paciente en fase terminal o moribundo, en relación a formas particulares de tratamiento, siempre que no atenten contra la dignidad humana (Recomendación XVI).
-Respaldando la prohibición de poner fin a la vida intencionadamente del Enfermo en Fase Terminal o moribundo.
-Reconociendo que el deseo de morir no genera el derecho a morir a manos de un tercero. (R.XVI C). No puede, por si mismo, constituir una justificación legal para acciones dirigidas a poner fin a su vida (R.XVI II/III)
3/ Deseamos clarificar términos que a menudo producen confusión en la opinión pública, como la Limitación del Esfuerzo Terapéutico (LET) y Sedación Terminal.
a. Se entiende por Limitación del Esfuerzo Terapéutico (LET) la decisión prudencial de restringir o cancelar algún tipo de medidas cuando se percibe una desproporción entre los fines y los medios del tratamiento, con el objetivo de no caer en la obstinación terapéutica. La justificación ética se basa en tres condiciones que sólo competen al Médico:
i. El proceso de la enfermedad está en fase terminal
ii. No existe ninguna medida terapéutica con esperanza de éxito
iii. Un nuevo intento podría tener efectos secundarios dañinos o reducir la calidad de vida del paciente
El Código de Ética y Deontología Médica del Consejo de Colegios Médicos hace referencia, en su artículo 27.2 que: «El médico no deberá emprender o continuar acciones diagnósticas o terapéuticas sin esperanza, inútiles u obstinadas. Ha de tener en cuenta la voluntad explícita del paciente a rechazar el tratamiento para prolongar su vida y a morir con dignidad».
b. La sedación en la agonía o sedación terminal, será indicada por el Médico y su justificación ética precisa de los siguientes elementos:
i. Dentro de una correcta y competente asistencia, haber fracasado los tratamientos disponibles para el alivio de uno o más síntomas refractarios. Es decir, aquel que no puede ser controlado con los tratamientos disponibles, aplicados por médicos expertos, en un plazo de tiempo razonable. Siendo la sedación el tratamiento adecuado a sus intolerables sufrimientos.
ii. Una situación clínica de muerte inminente o muy próxima
iii. Que el enfermo haya otorgado su consentimiento libre y bien informado a la sedación en la agonía, ya que la sedación implica la renuncia a experimentar conscientemente la propia muerte.
iv. Que el enfermo haya tenido la oportunidad de satisfacer sus necesidades familiares, sociales y espirituales.
La sedación, en sí misma, no es buena ni mala; lo que puede hacerla éticamente aceptable o reprobable es lo que se elija al hacerla -control de un síntoma refractario o acabar con la vida del enfermo-, en el contexto en que ella se aplica.
El enfermo adecuadamente sedado no sufre. En contraste con lo que puede suceder a sus familiares o a los cuidadores. El enfermo sedado no tiene prisa alguna para que su vida termine pronto. Es, por ello, necesario evitar, en la intención, en la palabra y en la acción, el más remoto indicio de que la sedación en la agonía se instaura para aliviar la pena de los familiares o la carga laboral de las personas que le atienden.
No podrá convertirse ésta en un recurso que, en vez de servir a los mejores intereses del enfermo, sirva para reducir el esfuerzo del médico o a criterios economicistas.
Abril 2011
Análisis de la ley de "muerte digna" aprobada por el Parlamento de Navarra
(versión de Profesionales por la Ética)
- La versión final de la Ley navarra de derechos y garantías al final de la vida protege más a los pacientes y respalda la buena práctica médica
Análisis de la legislación navarra recién aprobada
El Parlamento de Navarra ha aprobado por unanimidad la Ley Foral de Derechos y Garantías de la Dignidad de las Personas en el proceso final de la vida. Hace solo hace 4 meses que Profesionales por la Ética compareció ante la Comisión de Salud de este Parlamento para presentar sus alegaciones a esta iniciativa legislativa manifestando la necesidad de garantizar el derecho de todas las personas a recibir cuidados paliativos integrales con una dotación presupuestaria suficiente y oponiéndose a las medidas que pudieran encubrir prácticas de eutanasia.
Así, en su comparecencia, Profesionales por la Ética pidió que no se considerara la alimentación y/o hidratación de una persona como medida extraordinaria de soporte vital y consideró inaceptable que la Proposición de Ley incluyera «el derecho de las personas en agonía a recibir sedación paliativa», dado que la sedación paliativa es una maniobra terapéutica sujeta a la buena práctica médica. Solicitó asimismo que no se penalizara a los profesionales sanitarios que actuaran de acuerdo con la buena práctica médica y, entre otros aspectos, exigió la protección del derecho que tienen todos los ciudadanos a que se proteja su vida y no se ponga fin a ella de manera deliberada, especialmente en los momentos de mayor vulnerabilidad física y emocional a causa de una enfermedad.
Una vez publicado el texto definitivo de la Ley foral se observa que se han suprimido varios artículos ambiguos presentes en la propuesta inicial. Así, no se menciona la sedación terminal como derecho y tampoco existe la posibilidad de retirar la hidratación y nutricional, cuidados básicos que deben ser prestados a todo paciente. Las sanciones a los profesionales no se definen “como incumplimiento de cualquiera de los derechos del paciente" y solo se refieren a la cumplimentación de datos clínicos o voluntades anticipadas y al impedimento del acompañamiento familiar.
Pese a las anteriores mejoras, subsisten prescripciones legales problemáticas como las referencias al derecho de autodeterminación decisoria de las personas, sin fijar límite alguno, y la consiguiente posibilidad de incapacitación de hecho al paciente. Ambas constituyen la puerta de entrada a actuaciones inadecuadas y contrarias a la buena práctica médica o lex artis por parte de los profesionales médicos.
«Por todo esto», ha afirmado Santiago Díez, portavoz de la campaña Vida Digna de Profesionales por la Ética, «seguiremos apostando por una vida digna para todos hasta el final, oponiéndonos a toda expresión legal que favorezca la eutanasia encubierta y a toda actuación médica contraria a la ética y buena praxis médica».
Profesionales por la Ética ha presentado alegaciones a las normas legales de muerte digna de Andalucía, Aragón y Navarra y elaborado el Informe ¿Ley de muerte digna o eutanasia encubierta? 10 claves sobre la legislación que viene.
Se adjunta documento de comentario extenso a la Ley Foral aprobada.
Referencias a este tema en la web de Profesionales por la Ética:
* Alegaciones en el Parlamento Foral de Navarra a la 'Proposición de Ley Foral de Derechos y Garantías de la Dignidad de la Persona en el Proceso Final de la Vida. Asociación Profesionales por la Ética.
http://www.profesionalesetica.org/wp-content/uploads/2010/11/ALEGACIONES_PARLAMENTO_DE_NAVARRA_Versi%C3%B3n-Final.pdf
* ¿Ley de muerte digna o eutanasia encubierta? 10 claves sobre la legislación que viene. Profesionales por la Ética
http://www.profesionalesetica.org/wp-content/uploads/downloads/2011/03/Informe-Ley-de-Muerte-Digna-o-Eutanasia-Encubierta-PPE.pdf
Una ley de muerte digna con mucha fe (Diario Medico)
los especialistas quieren que se les escuche
Una ley de muerte digna con mucha fe
La Organización Médica Colegial (OMC) y la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (Secpal) han dado su voto de confianza al Gobierno para el desarrollo de la ley de cuidado paliativos y muerte digna, pero quieren que se les escuche. Entre sus propuestas están que la formación en paliativos se lleve a las facultades de Medicina, aumentar las unidades de atención a estos enfermos y dotar de presupuesto a la ley. Mientras, los expertos en Bioética se preguntan qué sentido tiene una nueva norma sobre una cuestión que ya ha sido regulada.
Soledad Valle - Jueves, 25 de Noviembre de 2010 - Actualizado a las 00:00h.
El Gobierno ha anunciado que prepara una ley de muerte digna y cuidados paliativos con la que no pretende regular la eutanasia y que espera tener lista en marzo de 2011. Poco más se sabe del proyecto legislativo.
La Comisión Permanente de la Organización Médica Colegial (OMC) se reunió el martes con Leire Pajín, ministra de Sanidad, para ofrecerle su colaboración en la nueva norma (ver DM de ayer). Y es que los cuidados paliativos es un tema sobre el que la OMC lleva trabajando muchos años, desde el grupo de atención médica al final de la vida, que se creó hace diez años, y también desde su Comisión Deontológica.
Pero si esta cuestión no es nueva entre los médicos tampoco lo es en la agenda del Ministerio de Sanidad. Marcos Gómez Sancho, presidente de la Comisión Deontológica de la OMC y director de la Unidad de Medicina Paliativa del Hospital El Sabinal de Las Palmas, recuerda que "en 2001 se acordó un Plan Nacional de Cuidados Paliativos, y en 2007 se impulsó una Estrategia Nacional de Cuidados Paliativos que firmaron las 17 comunidades autónomas. Sin embargo, lo que tenemos ahora es una extraordinaria desigualdad en el desarrollo de esta atención en el territorio español". El presidente de la Deontológica espera que la nueva norma universalice y garantice la atención al final de la vida en todas las comunidades.
- La profesión pide que se aumenten las unidades de cuidados paliativos en Pediatría y llevar esta formación a las facultades de Medicina
La Secpal, también
Javier Rocafort, presidente de la Sociedad Española de Cuidado Paliativos (Secpal), también se ha mostrado optimista con la nueva propuesta de ley (ver DM del martes). De modo que, a priori, parece que el Gobierno cuenta con el visto bueno de la profesión médica en el desarrollo de la norma, lo que no significa una carta blanca. Pues, aunque poco se sabe del contenido de la norma, tanto la OMC como la Secpal coinciden en señalar que no tendría sentido que la elaboración de la ley prescindiera del apoyo de los expertos en cuidados paliativos. Y no sólo eso: Gómez Sancho reconoce que la norma sería inútil si no cuenta con una dotación presupuestaria. "Si como el Gobierno ha anunciado, la nueva norma va a tomar como ejemplo la ley francesa, ésta reconoce honorarios a los familiares de las personas enfermas. Pero si en España se admite que esta prestación ya está recogida en la ley de dependencia, entonces habría que agilizar la concesión de estas ayudas, pues muchas llegan para comprar las flores al enfermo ya fallecido". Además, el experto reconoce que hay que aumentar las unidades de cuidados paliativos en todos los servicios y, de manera especial, en Pediatría, ya que "sólo existen tres en toda España: en Madrid, Barcelona y Las Palmas". Y, desde el punto de vista de la profesión, Gómez Sancho reclama que se haga un serio planteamiento de la formación de los profesionales sanitarios que atiendan en estas unidades y se generalice en los programas de formación a los médicos dentro y fuera de la universidad.
Visión desde la Bioética
Los expertos en Bioética se muestran más escépticos con el anuncio del Gobierno y comienzan cuestionando la necesidad de la norma. "No se conoce borrador ni anteproyecto, y las declaraciones de Rubalcaba [quien anunció que no era una ley sobre la eutanasia] son confusas. Los cuidados paliativos ya estan recogidos en la Ley General de Sanidad, en las distintas normas autonómicas de voluntades anticipadas, en la Ley de Autonomía del Paciente y en los Códigos Deontológicos de la profesión médica, así que es innecesaria y absurda", señala José Antonio Díez, secretario general de la Asociación Nacional del Derecho a la Objeción de Conciencia (Andoc).
- Rogelio Altisent sólo entiende la oportunidad de la ley si es consensuada con la profesión médica y garantiza la equidad entre autonomías
Álvaro Gándara del Castillo, miembro de la Asociación de Bioética de la Comunidad de Madrid, admite que "la cobertura de paliativos en el territorio español llega sólo al 50 por ciento de los pacientes que la necesitan". Sin embargo, admite que la norma no servirá para nada si no se invierte en su puesta en marcha, algo que duda que se vaya a hacer, entre otros motivos por la difícil coyuntura económica.
Rogelio Altisent, profesor de Bioética de la Universidad de Zaragoza, cuestiona la necesidad de la norma y reconoce su utilidad sólo "si se lograra una ley consensuada con la profesión médica que asegure la calidad asistencial a los enfermos en situación terminal, garantizando la equidad entre autonomías, lo que sería un hito histórico y supondría un avance social con el que estaríamos dando un ejemplo al mundo. Una norma con este perfil recibiría un apoyo político y social muy amplio". Y concluye reclamando una "eficiencia parlamentaria".
El Gobierno tiene cuatro meses para mantener el apoyo de la profesión sanitaria y convencer a los bioéticos de que la ley tiene sentido. Tiempo récord.
España:en el 26 de 40
El estudio sobre la calidad de los cuidados que se dan a los enfermos terminales firmado por Economist Intelligence Unit en 2010 coloca a España en el puesto 26 de los 40 países analizados. La calificación se obtiene valorando numerosas variables que tienen que ver con la inversión que cada país dedica a esta asistencia o la sensibilización que demuestra tener con estos enfermos. Y esto es así a pesar de la concienciación que parece existir entre los profesionales sanitarios. Según una encuesta de la OMC, el 96,4 por ciento de los facultativos reconocen que todos los profesionales deben ofrecer cuidados paliativos y el 99 por ciento aboga por un sistema universal y de calidad de estos cuidados.
Protección
La interpretación de la nueva norma como un refuerzo en el marco de protección de la actuación del médico en cuidados paliativos no parece contar con muchos adeptos dentro de la profesión médica. Marcos Gómez Sancho, creador y director de la Unidad de Medicina Paliativa del Hospital El Sabinal de Las Palmas y presidente de la Deontológica de la OMC, señala que "la nueva legislación beneficiará al enfermo, que es de lo que se trata". Legislar sobre la atención sanitaria al final de la vida tiene asociada la sombra de la eutanasia y de ahí que desde Andoc se solicite al Gobierno que el proyecto de la norma contemple la posibilidad de objetar del médico. Esta misma solicitud fue defendida por el Partido Popular en el parlamento andaluz en las discusiones que precedieron a la aprobación de la Ley de Derechos y Garantías de la Dignidad de las Personas en el Proceso de la Muerte, pero el texto de la ley no recogió la propuesta. ¿Lo recogerá la legislación nacional? La apuesta mayoritaria es que no. El rastro reciente en los tribunales sobre juicios relacionados con la atención sanitaria a enfermos terminales es escaso. Sólo hay una resolución con condena por eutanasia, que pronunció la Audiencia Provincial de Tarragona y condenó al médico a un año de inhabilitación y cárcel.
Nota de Prensa sobre Ley de Muerte “digna” que anuncia el Gobierno
La única información de que disponemos, por el momento ,es la comparecencia del portavoz del gobierno, puesto que no hay borrador ni propuesta conocida, y en base a la única experiencia que es la Ley Andaluza de Muerte Digna, comunidad donde el Gobierno ha venido experimentando sus proyectos, podemos afirmar que:
1º Este anunció suena a Propuesta electoralista con el fin de abrir un nuevo frente de debate y división, en una campaña propagandista dentro de la dialéctica de manual que el presidente de gobierno acostumbra.
2º Si, como dicen, no quieren hacer ni una ley de despenalización de la eutanasia y del suicidio asistido (ambas en el Código Penal), carece de sentido y es innecesario regular unos derechos y actos médicos que están perfectamente contemplados en la Ley de Autonomía del Paciente, las leyes sobre voluntades anticipadas, los códigos deontológicos y la ley general de Sanidad. Además, contradice la reciente Resolución Resolución del Consejo de Europa sobre objeción de conciencia médica.
3º Los médicos no lo quieren, porque les arrebata el derecho a la objeción de conciencia y porque daría un golpe de gracia a la relación médico paciente y llevaría a una medicina aun más defensiva.
4º Lo que sí es una demanda social es el derecho a unos cuidados paliativos de calidad (que nada tienen que ver con la eutanasia ni el suicidio asistido); con una dotación presupuestaria suficiente y con médicos y otros profesionales especializados.
20 de noviembre de 2010
Como lectura de referencia para profundizar en el proyecto del Gobierno, recomendamos la lectura del libro "Seducidos por la Muerte". H. Hendin, Planeta, 2008. Vid. ficha www.criteriaclub.com/fichalibro.php
Bélgica: la práctica médica incumple la ley de eutanasia.
Escrito por Herman Nys viernes, 01 de mayo de 2009 Siete años después de la entrada en vigor de la ley de la eutanasia, la brecha entre la ley y la práctica médica es mayor que nunca, afirma Herman Nys, profesor de Derecho Médico en la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica. El profesor Nys ha publicado un estudio en el que asegura que la eutanasia se está convirtiendo en Bélgica en un "tratamiento normal" exigido por los pacientes. Uno de los argumentos principales de los partidarios de la legalización era que se debía acordar la ley a la práctica médica. En una crítica abierta a la ley de la eutanasia, el profesor Nys afirma en el semanario médico "De Huisarts" que la ley ha fracasado completamente en este punto y que la brecha entre la ley de la práctica médica no ha sido nunca tan grande como hoy. Según la ley, el derecho a la eutanasia no existe en cuanto tal. En la práctica y en los medios, se habla a menudo de la eutanasia como de un derecho y se exige la misma. Según la ley, la eutanasia debe ser aplicada por un médico. En la práctica, son a menudo los enfermeros quienes deben ejecutar el "trabajo sucio". Según la ley, la petición de eutanasia debe ser formulada con plena conciencia por el paciente afectado. En la práctica, son a menudo los familiares, no solamente de primer grado sino incluso los nietos quienes hacen la petición y exigen la eutanasia. Según la ley, por último, es necesario que la petición sea formulada por escrito. En la práctica, parace que baste una petición oral. Según el profesor Nys, se evoluciona lenta pero seguramente hacia una situación en la que la eutanasia se sonsidera como un tratamiento médico "normal" al que el paciente tiene derecho. "No hay ni siquiera necesidad de cambiar la ley. Una práctica controlada estrictamente y, de vez en cuando, una campaña de medios bien orquestada basta", concluye el profesor Nys. Web del proyecto de investigación: http://www.kuleuven.be/research/researchdatabase/project/3M06/3M060021.htm
Entrevista a Isabel Cepeda, mujer de Jesús Neira: "para nosotros, ha sido un milagro"
Alfa y Omega, 23 de abril de 2009 Su testimonio ha sido el de una mujer inmensamente fuerte, a la vera de un hombre inmensamente íntegro. Doña Isabel Cepeda ha pasado muchas horas en el hospital junto a su marido, don Jesús Neira, rogando a Dios por su recuperación, después de que un energúmeno lo golpease por defender a una mujer a quien el energúmeno agredía. La paliza derivó en un cuadro de fracaso multiorgánico, causa de muerte en un 90% de los casos. Ahora, los médicos no pueden explicar la recuperación del profesor Neira. En la primera entrevista concedida a un medio tras el alta médica de su marido, recuerda con lágrimas en los ojos las oraciones constantes por su marido. «Para nosotros, ha sido un milagro», dice Javier Esteban, en Diario de Jesús Neira (ed. Temas de hoy), cuenta que, cuando su marido estaba en coma, a usted le propusieron desconectarle... Sí, a finales de agosto. Los médicos consideraban la situación irreversible y estaban esperando el desenlace. Una mañana, una doctora me dijo que lo único que le sujetaba a la vida eran las máquinas y había que pensar en desconectarle. La miré con incredulidad y le dije que, por supuesto, no. Se lo debí de decir tan seria y con tanta determinación en la mirada, que no me lo volvió a repetir. A personas de nuestro entorno, altas jerarquías del hospital también se lo aconsejaron. Era algo que yo no iba a permitir. ¿Por qué no? Porque es mi marido. Prefiero vivir cuidando a una persona con muchas limitaciones, pero que es el padre de mis hijos y la persona a la que yo he elegido para vivir mi vida, en lo bueno y en lo malo. Y porque siempre creí en su recuperación. Nos habían dicho que el estado de los pulmones era irreversible; empezaron a fallar los riñones y, a continuación, esperaban un fracaso multiorgánico. Entonces empezaron a funcionar los riñones; y esos pulmones irrecuperables, se recuperaron. El personal del hospital nos dijo que nunca habían visto unos pulmones en ese estado que se recuperasen. Dicho sea con toda prudencia, pero suena a milagro... La ciencia no encuentra explicación. El caso se está tratando en los congresos médicos, porque nunca se había dado algo similar. Para nosotros ha sido un milagro. Eso sí, Dios puede hacer que los pulmones se recuperen, pero si tú decides desconectar, no dejas ninguna posibilidad al milagro. Y su fe, ¿cómo ha influido para sobrellevar este dolor? Me ha dado fortaleza, serenidad y cabeza fría para afrontar las cosas. Si te hundes, no puedes tomar decisiones adecuadamente. Me ha servido para tener la esperanza firme de que Jesús saldría adelante. Ha habido mucha gente rezando con nosotros y por nosotros. Los que nos han acompañado en esta petición íntima y profunda a Dios nos han dado fuerzas. Un testimonio de fe viva muy poco frecuente... Vivimos en un mundo en el que da mucho pudor hablar de creencias. Casi nadie dice que es católico y casi nadie dice Rezo por esto o por lo otro. Se considera que eso debe quedar para la intimidad; y mientras, cosas que sí deben quedar para la intimidad, se exponen públicamente. Ahora se conoce al dedillo la capilla del hospital... Sí. He pasado momentos muy amargos y de mucha esperanza. ¿Sabe? A veces, al rezar, decimos oraciones mecánicamente, pero en esos momentos las repites con mucha más fe. ¿Por ejemplo? No soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarle. Lo he rezado miles de veces a su lado. Rezar juntos une muchísimo. Nos sentimos muy pequeños, pero muy afortunados, porque el dedo de Dios se ha posado sobre nosotros. Jesús dice: Algo quiere Dios de mí, me ha salvado por algo. No sabemos por qué, pero ya lo descubriremos. Cuando nos fuimos del hospital, nos despedimos del personal, y entramos en la capilla a darle gracias. Son momentos duros, que te hacen valorar lo que importa de verdad. ¿Molesta que don Jesús, el héroe nacional, sea católico? Es posible. En un país que acepta distintas culturas, tan fanático es llevar al extremo una religión como un ateísmo. A quien le moleste, tiene un problema. A mí no me molesta que otros sean ateos o evangélicos, lo que me molesta es que no quieran respetar mis creencias o mi forma de ver la vida. ¿Qué siente cuando escucha que el agresor de su marido quiere salir a la calle para ganar dinero contando su historia? Que esta persona quiera ganar dinero yendo de plató en plató está calificándolo. A mí ni me preocupa, ni me importa, ni me molesta. Que haya medios que acepten pagarle, eso sí me preocupa más. Pero claro, cada uno contrata a quien le parece que coincide con sus propios criterios. Es un problema de esas dos partes, no nuestro. No sentimos rencor. José Antonio Méndez
"Los cuidados paliativos suponen la única alternativa seria ante el sufrimiento". Entrevista a Dra. García-Baquero
Teresa García-Baquero acumula 16 años de experiencia como paliativista. La nueva coordinadora del Plan de Cuidados Paliativos de la Comunidad de Madrid, que ha hablado con DM, promete resultados en seis meses y más comunicación entre profesionales. Sus máximas son calidad e igualdad de acceso. Diario Médico. 10 diciembre 2008 Cuidados Paliativos del Paciente Oncológico Mauro J. Oruezabal Moreno Ha tenido el privilegio de formarse en la cuna de los cuidados paliativos, el Saint Christopher Hospice. ¿Cómo fue su paso por allí? — Fue una experiencia tremendamente enriquecedora y única, no sólo porque me empapé de la experiencia de un centro bandera, sino también porque tuve la suerte de pasar muchas horas con Cicely Saunders. Era una persona muy afable y una gran comunicadora que creía en lo que hacía: estar con el paciente hasta sus últimas consecuencias. La he oído decir que ha sido enfermera, médico, asistente social, familiar y por último paciente (porque murió de un cáncer). ¿Cuál ha sido su legado? — Saunders insistía en que los cuidados paliativos se apoyan en el rigor científico, pero también en la amistad, el corazón, el cariño, la compasión, en suma, ese vertido de sí que hace el profesional para acompañar al enfermo en la última fase de su vida. Situaba al paciente en el centro, independientemente de su patología y diagnóstico, y siempre con un equipo interdisciplinar que traspasaba las especialidades para seguir la trayectoria del enfermo hasta su muerte, e incluso más allá, al abordar el duelo. ¿Qué hay que importar del modelo británico? — España sabe y puede enseñar mucho. Hemos sido una sociedad experta en cuidarse, en tener una fábrica para acoger a los miembros vulnerables. Saunders decía que nuestro país debería exportar al mundo su concepto de familia, que contempla el cuidado de los enfermos. ¿Qué hace especial su trabajo? — Morir o –mejor dicho– vivir hasta el final... Los paliativistas somos testigos de la última parte de la historia de una persona. Más único que eso hay pocas cosas. Unos dicen que estamos como testigos; otros se definen como compañeros de viaje, por eso el hospicio Saint Christopher eligió de nombre San Cristóbal, el patrón de los viajes. ¿Por qué se especializó en cuidados paliativos? — Porque quería aliviar el sufrimiento de mis enfermos cuando la ciencia no los sabe curar, pero también porque es la mejor especialidad desde el punto de vista profesional: hay que tener múltiples conocimientos. ¿Cómo los definiría? — También llamados movimiento de los hospicios modernos, son realmente una filosofía que intenta atajar el dolor abordando todas las dimensiones del ser humano: la física, la psicológica, la social, la espiritual, la depresión, la incertidumbre, la búsqueda del sentido... Otra dimensión que he descubierto después de la muerte de Saunders es la de los profesionales, que dejan algo de ellos mismos cada vez que están con un enfermo. ¿Cobran especial importancia en un contexto como el actual, en el que se debate la ley de eutanasia? — Son la única alternativa seria ante el sufrimiento. Dan una respuesta, acaban o por lo menos alivian, palian y acompañan al dolor. Cualquier debate es bueno, siempre y cuando nuestro punto de vista cualificado por la experiencia también se oiga. ¿Qué es para usted una muerte digna? — El término muerte digna me da miedo; es un concepto que me preocupa por su ambigüedad, porque al hablar de dignidad nos estamos refiriendo a integridad. Indignidad no es lo que estamos dejando entrever. Hay personas muy vulnerables con baja estima y que no pueden valerse por sí mismas, y eso no es indigno. Describa la situación actual en la que se encuentra el plan madrileño. — Está en vías de desarrollo. Es un plan sólido que hay que consolidar. He encontrado un proyecto que me convence; si lo implementamos, tendrá unos resultados fabulosos: más que cambiarlo, necesitamos añadir pequeñas cosas, sobre todo comunicación fluida entre los profesionales. Hace un mes que ostenta el cargo. ¿Ha tomado ya alguna medida? — Estoy visitando todos y cada uno de los centros para pasar una mañana con sus profesionales, ya que es importante una primera toma de contacto para conocerles y que me conozcan, a la vez que hacerme una interlocutora asequible. También estamos haciendo un mapeo exhaustivo de los recursos asistenciales y físicos de la comunidad, así como de las habilidades individuales, docentes y de investigación. Esperamos extraer en unos seis meses conclusiones que nos permitan ser consecuentes con lo que de verdad disponemos, y no con lo que imaginamos tener. ¿Quiénes conforman su equipo? — Trabajo muy de cerca con el coordinador regional de Oncología, con primaria y los paliativistas. Realizo reuniones periódicas y estoy organizando lo que he denominado Forum con la coordinadora, que será mensual –el primero se realizará la semana que vieney tendrá carácter docente, encaminado a compartir experiencias. ¿Qué le está llamando más la atención? — Los equipos tan magníficos que hay: los paliativistas madrileños tienen una calidad y disposición abrumadoras. Es una gozada ver cómo trabajan, cómo se integran, cómo compensan las disciplinas de las que carecen y cómo se cuidan entre ellos. En mi primera visita a un ESAD comprobé que no estoy en el sitio equivocado. Un residente de Oncología que está pasando un tiempo con ellos me dijo que lo que más le gustaba es que estos profesionales saben y tienen una seguridad en sí mismos apabullante, y además son buena gente. Escuchar algo así, tan cercano a mi corazón, fue una maravilla. ¿Qué aportará la figura coordinadora, tantas veces reclamada? — Estoy convencida de que la calidad la tenemos. Mi labor es encontrarla y poner en orden nuestros múltiples y variados recursos para que sean más accesibles. Mi función será la consolidación del plan y abrir horizontes a los profesionales optimizando la comunicación. ¿Y sus objetivos? — Promover cuidados paliativos de la mejor calidad y facilitar que cualquier ciudadano de la región tenga acceso a estos servicios en igualdad de oportunidades. Todo ello situando a Madrid en el mapa internacional de los cuidados paliativos. Se lo debo a los profesionales que llevan años de incansable y entusiasmado trabajo.
Dra. Joya: "Provocar la muerte por inanición o deshidratación no es muerte digna, es homicidio"
HAY ALTERNATIVAS, Martes, 10 de febrero de 2009.- En el programa Hoy por Hoy de la Cadena SER, la doctora Gádor Joya, portavoz de la plataforma científica Hay Alternativas y de Derecho a Vivir.org, ha mantenido hoy un debate con Fernando Marín, presidente de la Asociación Morir Dignamente, sobre el caso de Eluana Englaro. Para Marín, el caso no es eutanasia, al entender que "eutanasia es provocar la muerte de forma directa a una persona, no permitir la muerte natural, como ha ocurrido en el caso de Eluana, que murió a consecuencia del daño cerebral que padecía, de forma autónoma". A pesar de que no hay ninguna prueba de ello pese a la investigación que viene realizando la Fiscalía de Udine, Marín daba por hecho Marín que "la voluntad de Eluana era no ser alimentada ni hidratada de forma artificial: lo que ha habido es una decisión de respeto a su voluntad. Eutanasia es la inyección letal, lo demás no es eutanasia", insistía. Frente a ello, la doctora Joya entiende que las afirmaciones de Marín "no se corresponden con el hecho de que Eluana ha estado viviendo durante 17 años tras su accidente, respiraba por sí sola y su corazón ha estado latiendo de forma autónoma: ha tenido que ser una tercera persona, retirándole la alimentación y la hidratación, la que le ha causado la muerte", afirma. "Tampoco hay evidencias sobre que Eluana dijera que quisiera su muerte, se basan simplemente para asegurarlo en las declaraciones de un amigo que afirmaba que en su día ella dijo que no le gustaría estar en esa situación, pero lo que sí está claro es que se ha acabado con la vida de una persona enferma". Por estas razones la portavoz de HA entiende que "a tenor de las evidencias, estaríamos en un caso aún más grave si cabe que el de la eutanasia, se habría cometido un homicidio". "Es importante usar los términos con rigor: el caso de Eluana, el estado vegetativo persistente, está definido como una enfermedad crónica, de larga evolución, y no terminal, porque no existía riesgo de muerte inminente. Una enferma crónica no terminal, no conectada ni enchufada a ninguna máquina, necesitaba, como cualquier enfermo o persona sana, comer y beber, sólo que en su caso, al ser una gran discapacitada, necesitaba cuidados básicos y tomarlo mediante una sonda". "Muerte digna" En cuanto a la "muerte digna", Gadór Joya rechaza que lo sea "el morir de inanición o deshidratación". Como añade la portavoz de HA, "lo que es injusto es la pésima la atención domiciliaria a grandes discapacitados y enfermos terminales que seguimos padeciendo en España, donde siguen siendo mínimos los servicios de cuidados paliativos... Por el derecho a la muerte digna estamos todos, pero la muerte digna es, al margen de cualquier consideración religiosa, que, cuando le llega a una persona el momento natural de la muerte, lo pueda hacer en las mejores condiciones posibles: rodeado de sus familiares y con un buen soporte sanitario". No es un caso comparable al de Inmaculada Echevarría Este no es un tema equiparable al caso de Inmaculada Echevarría, sostiene la portavoz de HA: "hay que distinguir entre un acto que se lleva a cabo en el ámbito sanitario y una terapia. La medida terapéutica consiste en un acto médico encaminado a tratar algo: después están las medidas paliativas, que están encaminadas a paliar. Alimentar e hidratar no es ni terapéutica ni paliativa, porque no trata nada ni palia nada. En el caso de Inmaculada Echevarría se interpuso un respirador en medio de su muerte natural, y veo lícito que Inmaculada rechazara una intubación en una enfermedad cuyo final natural es la muerte". "La limitación del esfuerzo terapéutico y evitar el encarnizamiento terapéutico es algo en lo que estamos de acuerdo, pero hay que aclarar muy bien lo que es un encarnizamiento terapéutico, como fue el caso de Inmaculada, que padecía una ELA, una enfermedad cuyo último estadio natural -no provocado- es que los músculos respiratorios se le paralicen y le llega la muerte de forma natural; por ello, llegado ese momento, el conectarle a un respirador artificial suponía un encarnizamiento terapéutico que ella estaba en su derecho de rechazar", explica la doctora Gádor Joya. "Por el contrario, el caso de Eluana, es bien distinto: ¿Cuántos enfermos hay que no pueden comer o beber por sus propios medios? Miles... Y ya no sólo grandes discapacitados, sino enfermos de todo tipo que precisan una sonda o una jeringuilla para hacerlo, sin que ello sea en ningún caso encarnizamiento. Alimentar e hidratar a una persona, igual que no es una obstinación ni un ensañamiento terapéutico, tampoco es un tratamiento -así lo recoge entre otras referencias el informe de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos de 2002-: es una medida de mantenimiento básica para cualquier persona, sana, enfermedad, discapacitada, tetrapléjica... que por el motivo que sea no puede hacerlo por sus propios medios. Y no hay que perder de vista que este caso es además de mayor gravedad, porque no decidió ella misma, sino que un tercero es quien decide que se acabe con su vida. Hay que tener muy claros los conceptos, porque estamos entrando en una pendiente resbaladiza muy peligrosa", concluye la doctora Joya.
Prestigiosos neurólogos abogan por la vida de Eluana Englaro
Solicitan a la Justicia italiana que evite la condena a muerte de hambre y sed consentida por un tribunal de Eluana Englaro,que se encuentra en estado vegetativo, consentida por un tribunal. * Campaña mundial para salvar a Eluana * La Justicia milanesa concluye que quien está en estado vegetativo no está muerto ROMA, ZENIT.org, Por Jesús Colina.- Veinticinco neurólogos han publicado una carta en la que piden a la justicia italiana que evite la condena a muerte de hambre y sed de una mujer en estado vegetativo consentida por un tribunal. Eluana Englaro, de 35 años, se encuentra en este estado desde hace 16 a causa de un accidente automovilístico. Su padre comenzó en 1999 una batalla legal para que la ley le permita suprimir la vida de su hija, privándola de alimentación y de hidratación. A inicios de julio el Tribunal de Apelación de Milán respondió afirmativamente a esta petición. La Procuraduría General de Milán ha pedido tiempo para analizar un posible recurso contra la decisión judicial precedente. Varias asociaciones y movimientos, algunos de ellos católicos, se han ofrecido para atender a Eluana, dado que su padre no quiere cargar con este "peso". El mundo científico, en defensa de los derechos humanos Mientras tanto, la mayor parte del mundo científico se ha movilizado explicando que en realidad la sentencia no está privando a Eluana de tratamientos particulares, sino simplemente del derecho fundamental de todo ser humano a comer y beber. Algunos de los neurólogos de mayor prestigio de Italia han enviado una carta al al procurador general del Tribunal de Apelación de Milán para pedir que se save la vida de la mujer. La carta, que ha sido publicada en España este jueves por el semanario Alfa y Omega, está firmada entre otros por Gian Luigi Gigli, profesor de Neurología de la Universidad de Udine; Sergio Barbieri, director de Neurofisiopatología del Hospital Mayor de Milán y profesor en la Universidad de Milán; Dario Caldiroli, director de Neuroanestesia en el Instituto Neurológico Besta de Milán. Según explican los neurólogos, "el paciente en estado vegetativo no necesita máquinas para seguir viviendo. No está conectado a ningún enchufe". "No es un enfermo en coma, ni un enfermo terminal, sino un discapacitado grave que sólo necesita a una atenta asistencia básica, como sucede en otras muchas situaciones de lesiones graves de algunas partes del cerebro que limitan la capacidad de comunicación y de auto-sostenimiento", añaden. "La nutrición y la hidratación del paciente, aunque sean asistidas, no pueden confundirse con un tratamiento médico, sino que constituyen desde siempre los elementos fundamentales de la asistencia, precisamente porque son indispensables para toda persona humana, sana o enferma. El tubo por el que se le ofrece la alimentación no altera esta verdad elemental, puede ser comparado más bien con una prótesis u otro tipo de ayuda", se afirma en la misiva. Razones científicas "La nutrición y la hidratación asistidas, de hecho, pueden aplicarse a la personas que lo necesitan sin causar sufrimiento o violencia y sin interferir ni siquiera con una posible actividad laboral. Hay decenas de miles de personas en esta situación (cien veces más que los pacientes en un estado parecido al de la señorita Englano, que en Italia son unos 1.500) y en algunos casos su incapacidad para alimentarse se debe en parte a un problema cerebral agudo que no les diferencia mucho del estado de Eluana. Nos preguntamos qué haremos con todos ellos y en virtud de qué criterio se puede escoger. ¿Debemos -el Estado, la comunidad, los médicos-, eliminarlos a todos?", se afirma. Desde el punto de vista antropológico, los neurólogos confirman "que el paciente en estado vegetativo no es un vegetal, sino una persona humana", indican los científicos en su carta, al tiempo que afirman que "desde el punto de vista neurológico, el paciente en estado vegetativo no está en muerte cerebral, pues su cerebro, de manera más o menos imperfecta, nunca ha dejado de funcionar, respira espontáneamente, sigue produciendo hormonas que reglan mucha de sus funciones, digiere, asimila los nutritivos". "A pesar de que las posibilidades de recuperación son cada vez menores con el paso del tiempo del accidente cerebral, hoy el concepto de estado vegetativo permanente debe considerarse superado y se han documentado casos, aunque sean raros, de recuperación parcial del contacto con el mundo exterior incluso después de una larguísima distancia de tiempo. Por tanto, es absurdo hablar de certeza de irreversibilidad", afirman los expertos. En virtud de estas consideraciones, los neurólogos consideran que "la sentencia sobre el caso Englaro no representa una intervención para acabar con un ensañamiento terapéutico o con tratamientos inadecuados, sino el intento de introducir en nuestra legislación por vía judicial el poder absoluto de autodeterminación por parte del paciente -o en este caso-- de quien le representa o cree representarle, hasta optar por la muerte, cuando se considera que la vida es indigna de ser vivida". Por último, los neurólogos consideran "inhumana la manera propuesta de acabar con la vida de la paciente, a través del ayuno y la sed, con una lenta agonía que llevará a la muerte a través de una lenta devastación de todo el organismo".
El ministro de Sanidad italiano dice que la decisión del Supremo de desconectar a Eluana no obliga al Estado.
Roma, EFE El ministro de Sanidad, Maurizio Sacconi, ha asegurado hoy que la decisión del Tribunal Supremo de autorizar la desconexión de Eluana Englaro, de 38 años y en estado vegetativo, no obliga a la estructura del Servicio Sanitario Nacional del Estado. El pasado 16 de diciembre el Ministerio de Sanidad envió una circular que prohibía a los centros públicos y privados del país ejecutar la autorización que el propio Tribunal Supremo dio el pasado mes de noviembre para que Eluana pudiera morir. Sacconi, fue denunciado el pasado 24 de diciembre en Milán por supuesto abuso de actos de oficio en relación a la circular que prohibía a los centros sanitarios del país desconectar a Eluana Englaro, en estado de coma vegetativo desde 1992. La denuncia se sumó a la presentada por el Partido Radical de Italia por supuestas amenazas contra la clínica "Ciudad de Udine", que se echó atrás en su disposición a desconectar a la joven italiana de la sonda que la mantiene con vida, tras la circular enviada por el Ministerio de Sanidad. El ministro ha declarado hoy que "en ausencia de cualquier disposición legal dedicada a establecer el final de la vida -que en este momento se debe pedir al Parlamento Europeo (PE)- la aplicación general es el deber de la alimentación y la hidratación en los casos especiales". "La obligación de alimentar se coloca en el ámbito del Nivel Esencial de la Asistencia para lo cual el artículo 117 de la Constitución prevé la competencia exclusiva del Estado, que debe garantizar su cumplimiento en todo el territorio nacional", ha agregado. "En ausencia de cualquier disposición legal dedicada a establecer el final de la vida, el deber de la alimentación y la hidratación en los casos de especiales (..), está en el ámbito del ministro asegurar la exigencia de unidad del Servicio Nacional de Salud en relación con los valores fundamentales", ha dicho. En una entrevista que publica este jueves el diario italiano "La Repubblica", el cardenal de Turín, Severino Poletto, asegura que existe la posibilidad de que los médicos ejerzan la objeción de conciencia en el caso de que sean llamados a desconectar a la joven italiana. "Dejar morir de hambre a alguien que está en estado vegetativo es eutanasia y la Iglesia (Católica) es contraria a la eutanasia como cualquier otra forma de negación de la vida", dice Poletto. El cardenal cree que un católico respeta su conciencia y por tanto "existe la posibilidad de hacer objeción de conciencia cuando la aplicación de una ley contrasta con sus propios principios".
Un informe parlamentario niega la legalización de la eutanasia en Francia
La comisión de diputados del Parlamento galo fue creada hace seis meses, tras la conmoción que provocó el caso de Chantal Sebire, enferma de un tumor incurable que le causaba grandes dolores y que se suicidó después de que le negaran la eutanasia (ver DM del 18-III-2008). Presidida por el diputado Jean Leonetti, concluyó que la ley francesa ya recoge los casos extremos como el de Sebire y que legalizar el suicidio asistido provocaría más problemas morales y jurídicos que soluciones. Tras haber escuchado la opinión de 74 expertos, la mayor parte de ellos médicos, y haber visitado cuatro países, tres de los cuales han legalizado ya la eutanasia, los parlamentarios rechazaron reconocer el derecho a morir. "Conviene tener una extrema prudencia ante la petición de muerte cuando se puede sospechar que lo que dice el paciente no es algo voluntario y claro". Leonetti afirmó que en los países que reconocen la eutanasia y han desarrollado más los cuidados paliativos, como Holanda, la práctica ha retrocedido de forma importante. El texto recuerda que la actual norma, que data de 2005, considera un "homicidio voluntario" el hecho de matar a una persona aunque la víctima lo haya solicitado, pero no recoge como delito la asistencia a un paciente para que se suicide. El informe señala que la justicia dispone ya de herramientas para determinar si un acto de este tipo puede tener consecuencias penales. Pese a todo, establece medidas para reformar la ley.
El Gobierno italiano gana el primer asalto contra la desconexión de Eluana
ROMA- Eluana Englaro no morirá en la clínica que estaba dispuesta a quitarle la sonda nasogástrica que la mantiene con vida desde hace 17 años. El pasado mes de noviembre, el Tribunal Supremo italiano dio luz verde a la interrupción de la alimentación de la mujer, pero el Gobierno de Silvio Berlusconi reaccionó a la sentencia con una prohibición expresa a los centros médicos de Italia de que dejasen morir a un paciente que se encontrase en coma. El Ejecutivo indicó que quien lo hiciera cometería un crimen, ya que la eutanasia, sea activa o pasiva, «va contra la ley». El ministro de Bienestar Social, Maurizio Sacconi, argumentó su postura recurriendo a una interpretación libre de una disposición del comité de bioética y de una convención de Naciones Unidas. Desafío judicial La amenaza, que supuso un desafío al fallo del Tribunal Supremo y enfrentó al poder ejecutivo con el judicial, ha resultado definitiva. Ayer, los responsables de la clínica «Ciudad de Údine» dieron finalmente marcha atrás en su intención de facilitar la muerte de Eluana e indicaron que no se harán cargo de ella. El centro médico justificó su cambio de parecer por el miedo a las represalias del Gobierno. Según informó en un comunicado, si se produjese la «hospitalización» de la mujer y se llevase a cabo la «desconexión», la reacción del Gobierno «pondría en peligro los puestos de trabajo de las más de 300 personas» empleadas en el «Ciudad de Údine». El consejo de administración de la clínica no quiso polemizar ni hacer declaraciones, pero en su comunicado quedó claro que las amenazas del Gobierno han pesado más que la decisión de la más alta institución judicial de Italia. Beppino Englaro, padre de Eluana, dijo que «respetaba la decisión de la clínica» y agradeció «su gran humanidad, disponibilidad y generosidad demostrada hasta el 16 de diciembre». Ése fue el día en que el ministro Sacconi lanzó su prohibición. Tras la marcha atrás del «Ciudad de Údine», la familia de Eluana podría recurrir a algún centro médico de la región de Emilia Romaña. Su presidente se ha mostrado dispuesto a proporcionar los medios sanitarios necesarios para quitar la sonda a la mujer y acompañarla durante los días que tarde en morir.
Francia confirma su rechazo oficial a la eutanasia.
J. P. QUIÑONERO. CORRESPONSAL ABC| PARÍS Actualizado Miércoles, 03-12-08 Tras el suicidio asistido de Chantal Sébire, el 19 de marzo pasado, culminando el dramático fin de una mujer víctima de un tumor degenerativo, incurable, que había reclamado el «derecho a morir», el presidente Sarkozy ordenó un estudio redactado por especialistas, para evaluar el funcionamiento de la Ley del fin de vida del 2005. El caso de Sébire suscitó una viva emoción nacional, planteando insondables debates morales, médicos y jurídicos. El caso Sébire dejó tantas heridas abiertas que se esperaba con impaciencia los resultados de la misión encomendada por el presidente Sarkozy. Tras seis meses de estudios y consultas entre especialistas médicos, legistas, intelectuales, religiosos y asociaciones humanitarias, la misión oficial dirigida por Jean Leonetti (diputado conservador) ha concluido sus trabajos recomendando al gobierno francés el rechazo expreso de la legalización de la eutanasia. A juicio de la misión Leonetti, la Ley francesa de acompañamiento del fin de la vida terrenal funciona con eficacia, aunque médicos y pacientes conocen mal su existencia y alcance. Esa legislación permite la «sedación terminal» de pacientes en estado de inconsciencia final que no reaccionan a los tratamientos últimos. En su informe dirigido al presidente de la República, los especialistas autores del informe consideran «inaceptable» catalogar la eutanasia como un derecho, rechazándose cualquier fórmula «de sustitución». Rechazada la legislación de la eutanasia, la misión recomienda la creación de un «observatorio de las prácticas del fin de la vida», que permita mejorar la legislación actual, aportando ayuda, socorro y humanidad a los hombres y mujeres sufrientes. La misión Leonetti recomienda, igualmente, modificar o matizar la legislación vigente sobre el fin de la vida en los hospitales públicos, a raíz de la constatación de una tragedia mal conocida: apenas un 25 por ciento de los franceses que mueren en los hospitales públicos lo hacen acompañados de sus familiares más próximos; el resto mueren en una soledad casi absoluta.
Italia prohíbe desconectar a una mujer que lleva 16 años en coma
Roma. (EFE 16-12-2008).- El Ministerio de Sanidad italiano ha enviado una circular a todas las regiones en la que prohíbe a cualquier centro medico público o privado que se interrumpa la alimentación a pacientes en estado vegetativo, lo que impide así ejecutar la sentencia que autorizó desconectar a Eluana Englaro. En la circular, el ministro Maurizio Sacconi advierte de que interrumpir la nutrición e hidratación de las personas en estado vegetativo "no es legal" tanto para las estructuras públicas como privadas. El Ministerio explica que así se especifica en un estudio de 2005 del comité italiano de bioética y en el artículo 25 de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas. En el citado artículo de la Convención se pide "impedir que se nieguen, de manera discriminatoria, servicios de salud o de atención de la salud o alimentos sólidos o líquidos por motivos de discapacidad". "He firmado este acto porque considero un deber que en todo el servicio sanitario nacional, es decir también las estructuras privadas autorizadas, se garantice a cualquier persona con discapacidad el derecho a la nutrición y a la hidratación", indicó Sacconi al presentar la circular. El ministro de Bienestar Social, cartera que en Italia engloba Trabajo y Sanidad, no citó el caso de Eluana Englaro, pero la circular se ha interpretado como un intento para detener la ejecución de la sentencia del Tribunal Supremo, que tras una larga batalla legal autorizó hace un mes desconectar la sonda que la mantiene viva. Hasta ahora, el padre de Eluana Englaro, la mujer de 38 años y en estado vegetativo desde 1992 tras un accidente de tráfico, no ha encontrado ninguna estructura sanitaria que se ofreciese a desconectar la sonda. El abogado de la familia Englaro, Vittorio Angiolini, comunicó tras conocer la circular que "ésta no tiene algún valor legal, porque la ley no la hacen los ministerios". La sentencia del Supremo, la primera que autoriza en Italia a desconectar la sonda alimenticia a una persona con un coma irreversible, sigue causando polémica en el país y las asociaciones católicas y los políticos conservadores continúan su campaña para evitar que esto suceda. Incluso varias asociaciones italianas presentaron un recurso para detener la sentencia ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que rechazó la demanda.
El Gran Duque de Luxemburgo se niega a firmar la despenalización de la eutanasia
Una gran polémica ha saltado en Luxemburgo después de que el jefe del Estado, el Gran Duque Enrique I, se haya negado a firmar una ley para despenalizar la eutanasia invocando razones de conciencia. El Gobierno modificará la Constitución para rebajar sus poderes. LD (EFE) El gran duque de Luxemburgo, jefe de Estado del pequeño país del Benelux, se negó este martes a firmar una ley para despenalizar la eutanasia alegando motivos de conciencia, por lo que el gobierno cristiano-demócrata anunció que va a modificar la Constitución para rebajar sus poderes. Enrique I de Luxemburgo ha invocado "razones de conciencia" para justificar su negativa a sancionar el texto aprobado por el Parlamento luxemburgués el pasado mes de febrero, y que convirtió al país en el tercero de la Unión Europea en legalizar la eutanasia, tras Bélgica y Holanda. A pesar de que la votación salió adelante con la oposición del partido del primer ministro luxemburgués, el socialcristiano Jean-Claude Juncker, éste ha asegurado que el país reducirá las prerrogativas del gran duque para "evitar una crisis institucional". Así, Juncker ha explicado en una declaración institucional que suprimirán el término "sancionar" del artículo 34 de su constitución, y lo reemplazarán por "promulgar", lo que significará que el gran duque sólo firmará las leyes para que entren en vigor, al mismo tiempo que "se respeta su opinión". Enrique I de Luxemburgo ha reproducido la crisis originada en el año 1990 por su tío, el rey Balduino de Bélgica, que se negó a firmar el texto aprobado por las dos Cámaras legislativas sobre la legalización del aborto. Aquella ley pasó a la historia de Bélgica como el primer texto que hizo renunciar a un rey, ya que Balduino abdicó durante día y medio y regresó a sus funciones cuando el nuevo texto del Código Penal había sido sancionado por el Consejo de Ministros.
Oregon: estudio sobre la presencia de depresión y otros trastornos psicológico en peticiones de eutanasia
8 de octubre 2008. Oregón es el único estado americano que autoriza la ayuda al suicidio para los enfermos en fase termina, es decir, que fallecerán dentro de los siguientes 6 meses. La Death with Dinity Act, entró en vigor en 1997 y prevé la consulta a un psicólogo o a un psiquiatra si se sospecha que un desorden mental puede alterar el juicio del paciente que pide la muerte. En realidad esto no se ha hecho así en algunos de los 47 pacientes que se ha ayudado a suicidarse en 2007. Un estudio realizado con 58 enfermos publicado en el British Medical Journal muestra que 15 pacientes sufrían depresión y 13 ansiedad. Los autores del estudio concluyen que la ley no protege a los más vulnerables, y proponen que se investiguen mejor los casos de perturbación mental entre los que piden ayuda para el suicidio asistido. Prevalence of depression and anxiety in patients requesting physicians’ aid in dying: cross sectional survey Fuente: Bioética en la red. http://www.bioeticaweb.com:80/index.php?option=com_content&task=view&id=4634&Itemid=833
MANIFIESTO DE PROFESORES UNIVERSITARIOS EN DEFENSA DE LA MUERTE NATURAL
MANIFIESTOMadrid, 23 de septiembre de 2008 1. Ante las intensas presiones que se ejercen sobre la opinión pública española, para inducirla a consentir la legalización del suicidio asistido y la eutanasia, es necesario defender la dignidad de la muerte natural como final de toda vida humana. 2. La vida del ser humano es inviolable, por su dignidad intrínseca que no puede estar sujeta a gradaciones, ya que es universal, independiente de la situación de edad, salud o autonomía que se posea, y está radicalmente vinculada a los derechos humanos fundamentales. 3. Esa dignidad, inherente a toda vida humana, conlleva el derecho irrenunciable de todos a la vida, siendo deber inexcusable del Estado el protegerla y cuidarla, incluso cuando la persona, su titular, parezca no darle valor. 4. En cumplimiento de este deber, los estados más responsables reconocen el derecho de toda persona a los cuidados de salud más avanzados, pero, por ello, resulta contradictorio aceptar y promover deliberadamente el acabamiento de la vida de quienes pueden llegar a situaciones de debilidad, dependencia de otros y enfermedad terminal. 5. El supuesto derecho de “autodeterminación” de la persona, para disponer de su vida como le plazca, entra en conflicto con el derecho irrenunciable a la vida; su utilización para despenalizar el suicidio asistido y la eutanasia no está justificada, podría incluso poner en peligro la vida de personas que de manera natural aspiran a sobrevivir hasta que les llegue normalmente su hora final. 6. La eutanasia, entendida como el acto deliberado de acabar con la vida de una persona, sea a petición propia o por decisión de un tercero, y el suicidio asistido son ética y moralmente reprobables, pero ello no significa que se haya de practicar ningún tipo de obstinación terapéutica (o encarnizamiento terapéutico) hasta extremos injustificables para la práctica médica. 7. Los cuidados paliativos, así como una atención integral al enfermo terminal, que le ayude en el último periodo de su vida, constituyen las opciones asistenciales compatibles con una concepción ética de la dignidad del morir. 8. Se debe potenciar una medicina paliativa al alcance de todos, que aporte los conocimientos especializados y los avances en cuidados médicos y psicológicos, así como el soporte emocional y espiritual adecuado para la fase terminal, del enfermo y su entorno, ya que ese entorno que supone el hogar, la familia y los amigos tiene una gran importancia. 9. Los profesionales de la salud deben respetar siempre la vida humana y su evolución hacia la muerte natural. La inversión del valor del curar o aliviar como principio esencial de la Medicina, sustituyéndolo por el de provocar la muerte, puede abrir vías cuyos límites son impredecibles. La Ciencia y la Práctica Médica tienen cada vez más y mejores instrumentos para actuar y para discernir; reclamar que se empleen a favor de la vida humana es un derecho de todos. Hacemos un llamamiento a los ciudadanos, y en especial a los poderes públicos, para que se reconozca la dignidad de la muerte natural; una sociedad que acepta la terminación de la vida de algunas personas, en razón a la precariedad de su salud y por la actuación de terceros, se inflige a sí misma la ofensa que supone considerar indigna la vida de algunas personas enfermas o intensamente disminuidas. Animamos a las personas, instituciones, medios u otros a adherirse al presente manifiesto. Firmado: César Nombela Cano Profesor de Microbiología Facultad de Farmacia Universidad Complutense de Madrid Francisco López Timoneda Profesor de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor Facultad de Medicina Universidad Complutense de Madrid -------------------------------------------------------------------------------- José Miguel Serrano Ruiz-Calderón Profesor de Filosofía del Derecho Facultad de Derecho Universidad Complutense de Madrid Elena Postigo Solana Profesora de Bioética y Antropología Filosófica Facultad de Medicina Universidad CEU San Pablo de Madrid José Carlos Abellán Salort Profesor de Filosofía del Derecho y Bioética Facultad de Ciencias Jurídicas y Empresariales Universidad Francisco de Vitoria de Madrid Lucía Prensa Sepúlveda Profesora de Anatomía y Embriología Humana Facultad de Medicina Universidad Autónoma de Madrid Para adherirse al Manifiesto pincha aquí
ANDOC dice que la llamada "ley de muerte digna" de Andalucía es innecesaria
Los médicos rechazan la iniciativa andaluza de muerte digna por considerarla 'innecesaria'
El Mundo, 26 septiembre 2008 EFE MADRID.- La Organización Médica Colegial (OMC) ha rechazado el anteproyecto de ley andaluz de "muerte digna" porque considera que es innecesario y genera alarma en la sociedad. La OMC ha dado a conocer en rueda de prensa un documento consensuado en la última reunión de la junta permanente de este organismo médico en el que se muestra su oposición al anteproyecto de ley andaluz de 'Derechos y garantías de la dignidad de la persona en el proceso de la muerte', conocida como 'Ley de Muerte Digna'. A juicio de la OMC, el texto resulta "innecesario", ya que hay legislación suficiente en España para regular la muerte digna y genera alarma en la sociedad, además de "fomentar la medicina defensiva" y "amenazar" a los médicos con un régimen sancionador. El secretario general del Consejo General de Colegios de Médicos, Juan José Rodríguez Sendín, ha querido separar este debate del suicidio asistido y ha subrayado que no se deben mezclar ambos asuntos. Rodríguez Sendín ha señalado que no es que los colegios de médicos se nieguen a tratar el tema, pero "hoy no toca". Alarma y desconfianza social Atender el final de la vida es una "práctica profesional médica" como puede ser una patología cardiaca, que está tipificada y protocolizada como tal, mientras "otras cuestiones" quedan fuera de estas prácticas, ha señalado. El presidente del Consejo General de Colegios de Médicos, Isacio Siguero, por su parte, ha explicado que el anteproyecto andaluz crea confusión en la sociedad, ya que las leyes existentes garantizan "sobradamente" la muerte digna mediante instrumentos como las voluntades anticipadas o los cuidados paliativos, e instó a la Administración a velar por el desarrollo de ambas. Si se trata de abordar la cuestión "en serio y no como una oportunidad política" es necesario desarrollar estos temas, ha afirmado Rodríguez Sendín. El documento de la OMC subraya que la iniciativa de la Junta de Andalucía introduce "nuevos elementos" que distorsionan la realidad y avivan un debate social "confuso e innecesario que puede ser perjudicial para los intereses de los pacientes". En este sentido, Juan José Rodríguez Sendín ha explicado que el desarrollo de las voluntades anticipadas es "escaso" y "no homogéneo" en las diferentes comunidades autónomas, porque no hay información suficiente a los ciudadanos. En el mismo plano ha situado los cuidados paliativos, cuya regulación se llevó a cabo hace cuatro años y que continúan en la misma situación. Los representantes de los colegios de médicos han rechazado que el proyecto de la Junta de Andalucía pudiera evitar casos como el del Hospital Severo Ochoa de Leganés, ya que en estos momentos la "muerte digna" tiene soporte legislativo suficiente. Según Rodríguez Sendín, casos como el del hospital madrileño sólo se solucionan "con sentido común", pero -agregó- "un político cuando quiere morder y muerde, no hay quien lo pueda detener". Los colegios de médicos consideran que el régimen sancionador que contempla el anteproyecto andaluz es un "error" que "lleva a la población un mensaje de desconfianza" y propicia la medicina defensiva, por la cual se realizan pruebas innecesarias ante el menor síntoma. Siguero ha recalcado que a los médicos "no se les debe amenazar bajo ningún concepto", y agregó que la Consejería de Salud de Andalucía no tiene competencias para ello. Otro de los puntos del texto criticado por la OMC es el referente al encarnizamiento terapéutico (emprender acciones terapéuticas sin esperanza e inútiles), ya que se trata de una mala praxis médica rechazada por la profesión desde 1983. A su juicio, existen mecanismos para vigilar y prevenir estos casos, como son los comités de ética hospitalarios, la segunda opinión médica y las comisiones deontológicas de los colegios de médicos
Experto en Bioética pide a los médicos que "se hagan fuertes" en el debate del suicidio asistido y defiendan la objeción
El experto en Bioética Manuel de Santiago Corchado, secretario general de la Fundación World Wide Bioethics, ha pedido hoy a todos los médicos españoles y a las sociedades que los representan, como la Organización Médica Colegial (OMC), que "se hagan fuertes" desde el principio en el debate que podría legalizar el suicidio asistido, para defender "su derecho a la objeción de conciencia". MADRID, 08 (EUROPA PRESS) De Santiago advierte de que la intención del ministro de Sanidad, Bernat Soria, es crear una ley nacional "sobre la base de los criterios que emplea el proyecto andaluz de Ley de Derechos y Garantías de la Dignidad de las Personas en el Proceso de la Muerte", que establece criterios para definir la eutanasia y también sanciones para los médicos que incumplan la norma "sin derecho a la objeción". "La norma andaluza está bien calculada y en ella han participado personas cuyo conocimiento técnico en la materia es indudable y que podrían también estar participando en el debate para la creación de una norma nacional", declaró a Europa Press De Santiago, para quienel Gobierno está "ensayando primero en Andalucía lo que quiere hacer a nivel nacional para ver la respuesta social y de los médicos". A su juicio, "lo más preocupante" de esta situación es que la futura norma andaluza "obliga a los médicos a matar a sus pacientes si ellos se lo piden y no concede al profesional sanitario su derecho constitucional a negarse a hacerlo alegando objeción de conciencia o de ciencia, si piensa que su obligación como médicos no es matar, sino luchar por la vida". "Se trata de la más grave agresión a la libertad de conciencia de los médicos en toda la historia de la legislación sanitaria española", aseveró el experto, quien defiende que son los médicos, a través de organizaciones como la OMC, quienes deben "hacerse fuertes desde el primer momento en el debate sobre el suicidio asistido". Fuente: Ecodiario, Salud, 8-9-2008
La maestra francesa que pidió la eutanasia había rechazado la terapia
(Diario Médico, 7 de abril de 2008) Poca gente que conoció el caso de la francesa Chantal Sebire no sintió una gran comprensión sobre la petición de esta antigua maestra de escuela de poner fin a su vida Horriblemente desfigurada y con frecuentes dolores por los tumores incurables que aparecieron en su rostro y cráneo la petición de Sébire para que los médicos pudieran terminar legalmente con su vida conmovió profundamente a la opinión pública francesa. También promovió un reexamen de las leyes francesas que prohíben la eutanasia, reflexiones que han continuado después del suicidio de Sébire el pasado 19 de marzo. Pero el apasionado debate sobre este caso podría haberse desarrollado de modo diferente si el público francés hubiera sido informado de un aspecto desconocido: que Sébire había rechazado de forma continuada el tratamiento para su enfermedad durante unos cinco años antes de que evolucionara a la fase terminal que le condujo al suicidio. Médicos con un cercano conocimiento del caso han dicho a la revista Time que, aunque muy raro, el estesioneuroblastoma que sufría Sébire se puede controlar a través de una detección precoz y una resección quirúrgica. Por medio de estas operaciones, dicen los especialistas, los pacientes normalmente salen adelante y pueden llevar una vida normal. Después de que su enfermedad le fuera diagnosticada en 2002 como causa de sus repetidas hemorragias nasales, Sébire rechazó las propuestas de intervención quirúrgica y más tarde rehusó los cuidados paliativos y los fármacos para reducir el dolor que le ofrecieron los médicos. Solo después de que sus tumores hubieran crecido y alcanzado el cerebro, y atemorizada por la deformidad de su fase final, Sébire tomó la determinación de obtener la eutanasia legal de los mismos médicos cuyo tratamiento ella había despreciado originalmente. Esto causó una considerable inquietud entre los médicos y bioéticos que se quejaron de que ni la atención de los medios de comunicación centrada en la desesperada petición de morir de Sébire ni la simpatía pública que generó les dejaron explicar el manejo de esta enfermedad. "Desde el momento en que rechazó el tratamiento quirúrgico estaba claro que sus tumores llegarían a la fase terminal" dice Jean Louis Beal, director del Servicio de Cuidados Paliativos del Hospital Universitario de Dijon, que en varias ocasiones aconsejó a Sébire tratarse de la enfermedad y del dolor que sufría. Beal dice que especialistas de al menos tres hospitales franceses le ofrecieron operaciones con relativamente buenas expectativas de éxito -mas del 70 por ciento de éxito completo en la mayoría de los casos-, si bien, como es normal, no podían asegurar la ausencia de riesgos potenciales de muerte o incapacidad; pero todas esas propuestas fueron rechazadas por Sébire. Ante uno de esos ofrecimientos, Beal recuerda cómo Sébire le replicó que "los fármacos son productos químicos, los químicos son venenos, y no me quiero envenenar". Sin embargo, las estrictas opiniones de Sébire parece que sufrieron un vuelco cuando decidió pedir que la mataran. "Durante años rechazó la ayuda de la comunidad médica para tratar su enfermedad y para limitar su evolución y dolores" recalca Beal. "Entonces, hacia el final, pidió a los médicos que le ayudaran a morir usando el mismo tipo de fármacos que había rehusado como tratamiento". Las encuestas planteadas dos semanas antes del suicidio de Sébire (caso que está siendo investigado por la posible asistencia a morir) mostraron un significativo respaldo a la legalización de la eutanasia en pacientes terminales. La campaña pública de Sébire por el derecho a morir jugó un papel indudable en la cifra de1 87 por ciento. Pero es legitimo preguntarse si su clamor mor hubiera recibido el mismo apoyo si se hubiera sabido que había rechazado la cirugía o el uso de fármacos para frenar su avance. Axel Kahn, médico y directivo del Comité Nacional de Bioética de Francia, reconoce que "hay varios aspectos incoherentes en la actitud de Sébire hacia el tratamiento y petición de una muerte administrada: "La respuesta pública a su condición y petición de eutanasia fue compasiva y emocional. El difícil análisis ético de si su peculiar decisión sobre su enfermedad socava su derecho a pedir la eutanasia implica una conclusión racional. Y en nuestro mundo raramente ganará lo racional a lo emocional". Bruce Crumley, Time
Oncóloga partidaria de la eutanasia cambia de opinión al enfermar
Sylvie Menard piensa que cuando se está sano no se tiene ni idea de lo que se pensaría como enfermo Sylvie Menard se dedicaba a curar el cáncer desde mucho antes de que le fuera diagnosticado un cáncer de huesos. El compatibilizar su papel de médica con el de paciente le ha llevado a cambiar algunas de sus actitudes frente a la enfermedad. Antes era partidaria de la eutanasia. Ahora se enfrenta a ella. Así lo hace en unas declaraciones a la revista Huellas, publicada recientemente. Antigua alumna del profesor Veronesi –padre del testamento vital en Italia– afirma que siempre estuvo convencida de que cada uno debe decidir su suerte, pero “cuando me puse enferma, cambié radicalmente de postura”. La aproximación personal a la enfermedad grave y la vecindad con la muerte, cambió su opinión: “Cuando enfermas, la muerte deja de ser algo virtual y se convierte en algo que te acompaña en la vida diaria. Y entonces te dices: ‘voy a hacer todo lo posible para vivir el mayor tiempo posible’”. Fue entonces cuando la doctora Menard dio un giro a sus posturas y si antes se oponía a tratamientos que con facilidad calificaba de encarnizamiento, ahora reconoce que “hoy cualquier cosa me vale si implica una nueva posibilidad de vida”. Menard está casada y tiene un hijo. En la actualidad es la directora del Departamento de Oncología Experimental del Istituto dei Tumori de Milán. Para ella, quienes dicen sí a la eutanasia, lo hacen por dos motivos: no quieren sufrir ni perder la autosuficiencia convirtiéndose en una carga para los demás. Sylvie Menard, como enferma, reconoce que “no quiere tener dolor” y que “el enfermo tiene derecho a aliviarlo”. Como médica, se da una respuesta consoladora: “la terapia del dolor ha avanzado ostensiblemente en los últimos años”. Con respecto a la añorada autosuficiencia de quien por enfermedad la pierde, Menard piensa que “incluso si uno no está en plenitud de facultades y no puede levantarse porque está tendido en una cama, pero sigue contando con el afecto de sus familiares, en mi opinión, incluso en esas condiciones, merece la pena vivir”. Menard sostiene que sobre las peticiones de eutanasia de los enfermos en fase terminal hay bastantes mitos. Citando un estudio hecho en Canadá, basado en encuestas a enfermos terminales, dice que allí se veía que en la mayoría de los casos “los que están a favor, lo están para el de la cama de al lado, pero no para sí mismos”, y “los que en la primera entrevista estaban a favor, ya no lo estaban en la segunda, porque se cambia fácilmente de opinión, dependiendo del estado de ánimo”. En cuanto a otro tipo de encuestas, afirma que “los que estando sanos se pronuncian sobre la eutanasia, en realidad no tienen ni idea de lo que pensarían si estuvieran enfermos”. Actualmente la doctora Menard forma parte de un equipo que busca humanizar la medicina. “Con los años, la medicina se hace más tecnológica” y muchas veces “se ve al paciente como en muchos trozos”. “Lo que falta –continúa la doctora– es lo que une todas las piezas. Al paciente, con sus preocupaciones y sus preguntas, se le abandona”. Como enferma y como médica defiende con vigor los cuidados paliativos. Dice que “son cuidados para la persona, no para la enfermedad”, porque “pueden eliminar el dolor”; pero no solo eso, sino que medicina paliativa “es todo aquello que mejore la calidad de vida del paciente en fase terminal”. Y en su papel de doctora, confirma que “a la medicina no se le pide que cure la enfermedad, sino que cure al paciente”. Por eso, opina que “si un paciente me pide la muerte, significa que yo no he cumplido con mi deber como médica”. Firmado por Aceprensa Fecha: 9 Abril 2008
Mala praxis en Leganés: Las muertes se redujeron más de la mitad tras cesar al doctor Montes.
jueves, 07 de febrero de 2008 El Colegio de Médicos de Madrid avala el informe de los peritos que dictaminó al menos 34 casos de mala praxis médica Tras la decisión de la Audiencia Provincial de Madrid de exculpar de malas prácticas a los facultativos del servicio de Urgencias del Hospital Severo Ochoa, cuyo coordinador, el doctor Luis Montes, fue destituido, el presidente Zapatero se apresuró a denunciar la “cacería” de médicos en este caso de supuestas sedaciones irregulares en Leganés. Hay que recordar que el auto de la Audiencia Provincial sólo dice que, ante la imposibilidad de hacer autopsias, no se puede tener certeza de la mala praxis que el informe del Colegio de Médicos vislumbró en algunos de los 73 casos que analizó. No niega que la hubiera. Sin embargo, hay un dato objetivo que viene a corroborar que, si el doctor Montes y su equipo no practicaron sedaciones irregulares, algo extraño sucedía antes de que él fuera destituido: desde ese momento, se redujeron drásticamente los fallecimientos en el servicio de Urgencias del hospital. La mitad de muertes De hecho, como puede observarse en la siguiente tabla, elaborada a partir de los datos facilitados por fuentes de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, en el primer año (2005) ya se redujo la cifra de muertes en casi un 44%; en 2006 bajaron las defunciones en un 65%; y en 2007 lo hicieron en un 51%, tal como publicaba el pasado 30 de enero el diario La Razón. CIFRAS DE MUERTES EN URGENCIAS DEL HOSPITAL SEVERO OCHOA (2004-2007) 2004 203 2005 114 2006 71 2007 99 Cabe señalar que el brusco descenso coincide, por un lado, con la destitución del coordinador de Urgencias y, por otro, con la inauguración del hospital de Fuenlabrada, que desvió a una parte de los pacientes que se trataban en Leganés. Ahora bien, si en 2004 hubo 584 fallecimientos de enfermos que estaban en planta, en 2007 la cifra también se rebajó, como sucedió en Urgencias, pero sólo en un 12%, o sea hasta 513 muertes. “Mala praxis”, según los peritos Al mismo tiempo, los 11 peritos expertos en Cuidados Paliativos que estudiaron, por encargo del Colegio de Médicos de Madrid, lo que ocurría en el Severo Ochoa se han ratificado en todas y cada una de las conclusiones emitidas en sus informes . Uno de los peritos, José Félix Sancho Cuesta, ex jefe del servicio de Oncología del Hospital Gómez Ulla de Madrid y experto oncólogo, aseguró que el estudio es “absolutamente imparcial” porque fue aprobado por unanimidad y de forma colegiada por “11 expertos escogidos por el Colegio de Médicos que no nos conocía de nada”. El informe fue demoledor: tras estudiar 73 casos que el juez de Leganés envió al Colegio, todos los expertos dieron por confirmada la “mala praxis” médica en el tratamiento de los enfermos terminales al menos en 34 de las historias clínicas. El estudio concluía señalando que en el servicio que dirigía el doctor Montes se habían realizado “sedaciones terminales con dosis injustificadamente altas de medicamentos y en asociaciones potencialmente peligrosas, lo que ha generado una situación de riesgo innecesario adicional a los pacientes de muerte por depresión respiratoria”. Aval del Colegio de Médicos La actuación de los peritos se ha visto también avalada por el Colegio de Médicos de Madrid. La presidenta del Colegio, Juliana Fariña, está convencida de que el auto no es ningún ataque contra el informe, hecho “de forma independiente” por los “peritos adecuados”. Fariña, que fue la persona a la que el juez confió la elección de los once expertos que estudiaron los casos, recordó que “el Colegio de Médicos se quedó al margen, no se les influyó”. “Muchos ni siquiera se conocían entre ellos y tomaron la decisión que consideraron más acertada”, añadió. Para la doctora Fariña, además, el “caso Severo Ochoa” ha hecho que en plena precampaña electoral se olviden asuntos clave que afectan a la Sanidad. “Este asunto ha hecho que se mire para otro sitio y no se vean los problemas de los médicos. De lo que hay que preocuparse es de que la Sanidad sea igual en toda España y de que no haya listas de espera”, denunció.
La Audiencia niega mala praxis médica en las sedaciones del Severo Ochoa
MARÍA ISABEL SERRANO, ABC, 29 de enero de 2008 MADRID. A muy poco de cumplirse tres años desde que saltó el «caso Severo Ochoa», los tribunales han dado carpetazo al asunto. Ayer, la Audiencia Provincial de Madrid ratificó, a través de un auto, el sobreseimiento y archivo de este caso sobre las presuntas sedaciones irregulares en el Servicio de Urgencias del hospital Severo Ochoa, de Leganés, y ordena además que se suprima toda referencia a la posible «mala praxis» (mala práctica) de los médicos imputados. La Audiencia suprime dicha mención al considerar que carecería de «relevancia penal», lo que no significa que no existiera. Por el contrario, como se sabe, el 22 de junio de 2007, el Juzgado de Instrucción número 7 de Leganés, que llevaba el asunto, dictó auto de sobreseimiento sobre las presuntas sedacciones irregularidades en el Servicio de Urgencias. El fallo sí consideraba que se produjo «mala praxis» médica pero que no se podía acreditar la conexión entre ésta y las muertes de los pacientes terminales en dicho servicio, lo que era imprescindible en materia penal para apreciar la existencia de un delito. En aquellos momentos, se llegó a hablar, incluso, de eutanasia activa. Pedir perdón El doctor Luis Montes, coordinador de Urgencias del Severo Ochoa en aquel momento, recibió ayer con «alegría» la noticia del sobreseimiento y anunció querellas individuales y colectivas porque «es el tiempo de la reparación». Sus abogados ya están estudiando mediddas legales por denuncia falsa contra los que, «engañando a jueces y fiscales, denunciaron 400 asesinatos por eutanasia activa en el Hospital Severo Ochoa». El doctor recalcó emocionado: «Hoy es un día bonito, brillante y resplandeciente, uno de los días más importantes de mi vida» Además, Montes ha exigido a la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, y al entonces consejero de Sanidad, Manuel Lamela, que «pidan perdón a los usuarios, pero el nuestro no lo van a tener». Después de hacer estas afirmaciones en rueda de prensa, el doctor Montes y otros médicos imputados en el caso se desplazaron hasta el hospital Severo Ochoa donde brindaron con champán por el archivo definitivo del caso. Allí se pidió a gritos la dimisión de Aguirre y de Lamela. El ex coordinador de Urgencia de dicho centro hospitalario también denunció ayer que el servicio ha quedado «desmantelado» y señaló que «en un tema tan sensible como es la sedación de pacientes terminales se ha llegado a la omisión del tratamiento de los síntomas que presenta el enfermo en la agonía». Junto al ex jefe de Urgencias también estuvieron en la concentración médicos acusados en el caso Severo Ochoa, como Frutos del Moral, Miguel Angel López Varas, Joaquín Insausti, así como el alcalde de la ciudad, Rafael Gómez Montoya (PSOE). Los concentrados en la puerta del hospital gritaban: «Lo digo con orgullo, trabajo en el Severo» o «Esperanza, Lamela, dimisión». El alcalde de Leganés, Rafael Gómez Montoya, pedía «normalizar la situación. La Comunidad debe decir algo al respecto de la restitución del buen nombre de este hospital y sus profesionales». La «crisis» del Severo Ochoa dio la cara hacia marzo de 2005. La Consejería de Sanidad recibió de parte de dos asociaciones —la de Víctimas de Negligencias Sanitarias (Avinesa) y El Defensor del Paciente— varias denuncias anónimas sobre presuntas sedaciones irregulares en el servicio de Urgencias del Severo Ochoa. Se habló, en principio, de hasta 400 personas afectadas a lo largo de los años anteriores. Luego se pretendió investigar algo más de setenta historias clínicas. Al final, el titular del Juzgado de Instrucción número 7 de Leganés, Rafael Rosel, cita a declarar a ocho médicos, todos del servicio de Urgencias y encabezados por el doctor Montes, para esclarecer 15 historias clínicas cuyos titulares fallecieron en el citado hospital. El doctor Montes ya había sido cesado de su cargo por la Consejería de sanidad. Él recurrió esta orden y el 7 de septiembre de 2006 el Juzgado de lo Contencioso número 18 de Madrid da la razón a la Administración sanitaria regional.
Un ferroviario polaco despierta tras permanecer en coma 19 años
Jan Grzebski perdió el conocimiento en la Polonia comunista y ahora lo ha recuperado en una Polonia libre y democrática 03/06/2007 | Actualizada a las 19:55h Varsovia. (EFE).- Un trabajador del ferrocarril polaco se despertó hoy de un coma profundo después de 19 años, cuando los médicos habían descartado la posibilidad de que el enfermo pudiera recuperar la consciencia, informó la televisión polaca. Jan Grzebski, vecino de la ciudad de Dzikow, sufrió en 1988 un grave accidente laboral del que se recuperó inicialmente, para caer al poco tiempo en un estado de coma profundo. Según la televisión polaca, la familia del enfermo nunca perdió la esperanza de verlo funcionar de nuevo en su vida normal y ahora, después de casi dos décadas, el "milagro" se ha producido: Jan perdió el conocimiento en la Polonia comunista y ahora lo ha recuperado en una Polonia libre y democrática, afirmó el presentador al comparar la progresión del enfermo con la de su país. Pero son muchos más los cambios que Jan deberá asimilar, principalmente el que se haya "dormido" con cuatro hijos y despertado con once nietos. Los médicos no logran explicar el caso, si bien reconocen que la recuperación de Jan se debe en parte al cuidado hospitalario y, en particular, a la solícita entrega de Gertruda, esposa del ferroviario. Jan agradeció muy emocionado ante los medios de comunicación los cuidados recibidos: "Sé que debo mucho al hospital, pero sobre todo siento un agradecimiento indecible a mi esposa que durante esos diecinueve años no me ha abandonado ni un momento; siempre ha estado a mi lado, haciendo todo lo que necesitaba y siento que a ella le debo la vida". En el momento del accidente, Jan Grzebski no perdió el conocimiento, pero el violento golpe que le propinó un vagón de tren le dejó prácticamente sin dentadura. Aún bajo tratamiento médico, Jan quiso reincorporarse al trabajo, pero su estado se deterioró progresivamente en pocas semanas hasta que perdió la capacidad de hablar y, poco después, todo contacto con el mundo exterior. Fuente: La Vanguardia, 4 de junio de 2007
El juzgado de Leganés investigará otras 29 muertes en las urgencias del Severo Ochoa
El magistrado reclama al hospital historias clínicas de los años 2002 y 2003 para determinar si se produjeron anomalías Rosa Serrano Madrid- La investigación sobre el área de Urgencias del Hospital Severo Ochoa de Leganés continúa. Mientras sigue el procedimiento en el que están imputados el ex coordinador, Luis Montes, su «mano derecha», Miguel López Varas, y otros cinco médicos que trabajaron en el hospital, el juez se dispone a iniciar otro: la investigación de las historias clínicas irregulares correspondientes a los años 2002 y 2003. Según ha podido saber este periódico, el titular del Juzgado de Instrucción y Primera Instancia número 7 de Leganés, Rafael Rosel, ha remitido un escrito, con fecha 9 de febrero, a la Gerencia del Severo Ochoa en el que reclama que le sean remitidas un total de 29 historiales de pacientes fallecidos en Urgencias en esos años. El magistrado cumple así la solicitud de la Asociación de Víctimas de Negligencias Sanitarias (Avinesa) y de la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (Ausbanc) de revisar las primeras irregularidades que fueron denunciadas en el año 2002. El juzgado, que también investiga las sedaciones anómalas del año 2004 y principios de 2005 hasta la destitución de Luis Montes, fue designado por casualidad por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid para analizar los casos anteriores. Sedaciones dudosas Las historias que el juzgado ha reclamado a la Consejería de Sanidad de Madrid -de quien depende la Gerencia del hospital- son las primeras en las que se encontraron anomalías. La Comisión de Mortalidad del hospital fue la encargada de recopilar los datos para hacer el primer informe. Lo hizo después de que en julio de 2002 la Dirección General recibiera un anónimo en el que se denunciaba el aumento de «exitus» (fallecimientos) en Urgencias y el aumento de consumo de cloruro mórfico y tranxilium. La Comisión de Mortalidad analizó un total de 42 historias clínicas correspondientes a pacientes sedados en el servicio que dirigía Luis Montes. Tras la investigación, el comité concluyó que en el 51 por ciento de los casos la sedación no había sido adecuada. En el 24 por ciento de las historias, la indicación para administrar los fármacos sedantes era dudosa. De esos pacientes, a un 85 por ciento se le había administrado una «dosis excesiva». Con estos datos en la mano, la gerencia del hospital se entrevistó con Montes y le comunicó «la sospecha de mala praxis e indicios de prácticas no legales (eutanasia)», según se recoge en el propio informe de la Comisión de Mortalidad. Como resultado, solicitaron una nueva investigación. Esta vez el encargado fue el Comité de Ética de un hospital del sur de Madrid, el de Getafe, con el doctor Miguel Casares (que tres años más tarde dimitiría de su cargo en el Colegio de Médicos por esta causa) a la cabeza. Esta segunda auditoría no encontró nada anómalo, por lo que el caso se cerró y nadie volvió a hablar de irregularidades hasta que el 9 de marzo del año 2005 llegó el segundo anónimo, que recibió la Consejería de Sanidad de Madrid, el Ministerio de Sanidad y una asociación de pacientes. El comunicado hablaba de «homicidios» y de irregularidades en 400 casos. Los tres receptores remitieron la información a la Fiscalía de Madrid y se inició así el «Caso Severo Ochoa». Por tanto, las historias vistas hasta ahora corresponden a los años en los que el equipo de Luis Montes ya había recibido un «toque de atención». Las asociaciones de pacientes creen que, cuando se investiguen las historias anteriores, ahora reclamadas por el juez, se encontrarán mayores irregularidades. Ampliar la investigación Ésta es la opinión de la presidenta de Avinesa, Antonia Moral quien, sin embargo, no está del todo satisfecha con las diligencias del juzgado. «Los 29 documentos que ha reclamado el juez son, simplemente, las historias de las que tenemos noticia de que pueden ser irregulares, pero queremos que se analicen todas las historias de pacientes fallecidos en Urgencias en esos dos años», señaló. «Si en las historias que se están estudiando ahora -indicó Moral- se ha detectado mala praxis médica y ya en 2002 y 2003 había indicios de que algo ocurría, me pregunto qué no habrá pasado durante esos años». La presidenta de Avinesa aseguró que «sólo queremos saber la verdad» y, para ello, pretende que el juzgado investigue el mayor número de historias posible. Pié de foto: los Drs. Montes y López Varas, principales acusados, se saludan a la entrada del Juzgado nº 7 de Leganés. La Razón, 15/02/2007
El hijo de la enferma que se suicidó en Alicante denuncia a quienes la ayudaron
Tres miembros de una asociación proeutanasia presenciaron la muerte Alicante. El hijo de Madeleine Z.B., la mujer de nacionalidad francesa que se quitó la vida el pasado viernes en su domicilio de Alicante, mostró ayer su "sorpresa" por la decisión de su madre e indicó que ha denunciado a la asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD) por estar tres de sus miembros presentes durante su muerte. Domingo Biver explicó, en declaraciones a Efe Televisión, que su madre no le había comentado su intención de quitarse la vida, aunque "alguna vez, en un momento de crisis o de depresión, dijo que quería dejarlo todo, pero a los dos días se le había pasado y no volvía a sacar el tema". Según dijo el hijo de la fallecida, quien conoció la decisión de su madre "por casualidad", estos comentarios siempre los hacía en un tono "banal" y "sin especificar". Biver indicó, visiblemente afectado, que ha denunciado todo lo sucedido, "sobre todo por el hecho de haber estado personas delante de mi madre mientras ella fallecía". La mujer, de 69 años, que padecía esclerosis lateral amiotrófica (ELA) desde 2001, se quitó la vida en la madrugada del pasado viernes en presencia de tres miembros de DMD. Estos voluntarios no procedían de la sede de esta organización en Valencia, de reciente constitución y que carece de un equipo de atención personalizada, sino de la asociación federal, ubicada en Madrid, explicó Fernando Marín, su presidente. "Si mi madre había tomado una decisión de acabar con algo, que no sé muy bien con qué, puede ser respetable, pero que haya tres personas aquí viendo su fallecimiento no lo veo correcto", añadió. Biver señaló que la primera noticia de la relación de la fallecida con esta asociación proeutanasia la tuvo el sábado, cuando buscaba entre los papeles de su madre. Según dijo, él sabía que estaba en contacto con una asociación, pero siempre le decía que era de voluntarios, "nada específico", agregó. Mientras, Marín aseguraba que comprende "la pena" del hijo, pero insistía en que "no hay delito". Por su parte, el Juzgado de Instrucción número 7 de Alicante ha abierto diligencias previas por el fallecimiento de esta mujer, cuyas circunstancias investiga el Cuerpo Nacional de Policía. Fuente: Gaceta de los Negocios, 18 de enero de 2007
Practicada la eutanasia a Welby en Italia pese a la negativa de la Justicia
Piergiorgio Welby, el italiano afectado desde hace 40 años de una distrofia muscular progresiva y al que el presidente de la República, Giorgio Napolitano, negó en septiembre la solicitud de que se le aplicase la eutanasia, falleció la pasada madrugada, según el presidente del Partido Radical, Marco Pannella. Mario Riccio, médico anestesista de Cremona, ha reconocido en el diario italiano Líbero que ha desconectado a Piergiorgio Welby del respirador que le mantenía con vida, ayudándole de esta manera a cumplir su idea de llevar a cabo la eutanasia, ilegal en Italia. Y ello pese a que la Justicia italiana se acababa de pronunciar en contra de la desconexión, considerándola “inadmisible”. El asunto ha causado mayor revuelo en una sociedad muy sensibilizada ya ante otra gran polémica sanitaria, provocada por el futuro Código Deontológico Médico italiano, proyecto que pretende acabar con la objeción de conciencia de estos profesionales ante los temas relacionados con la vida. Una vez más se ve que los atentados contra el primer derecho humano, como se ha visto en España con el caso de los abortos ilegales del caso CBM-Morín, aún mediando el juramento de Hipócrates no saben ni de dignidad, ni de leyes. REDACCIÓN HO.- El presidente napolitano recibió la petición de Welby en la que éste declaraba: "Mi ideal, mi deseo, mi petición, que he demandado a las autoridades políticas y judiciales, es hoy más clara y exacta en mi mente que nunca: pido obtener la eutanasia ". Unas horas antes de la muerte, el Consejo Superior de Sanidad italiana le había negado la supresión del respirador automático alegando que "no se considera un ensañamiento terapéutico". También se había pronunciado en contra la Justicia italiana. Uno no se espera que la Justicia decida sobre la vida o la muerte de las personas. Angela Salvio, jueza del Tribunal civil de Roma, rechazaba la posibilidad de retirar la respiración a Welby. A lo largo de las once páginas del documento, la magistrada no se olvidaba de introducir una serie de críticas a la legislación vigente respecto a la normativa aprobada en febrero del pasado año sobre reproducción asistida. Según Salvio, “el derecho del paciente a solicitar la retirada de la respiración artificial, previa suministración de sedación terminal, no está recogido en ninguna ley”. Por su parte, la ministra de Sanidad, Livia Turco, consideró que se necesitaban normas más claras "para establecer cómo y de qué modo pueden ejercerse los derechos de elección sobre la atención de enfermos y sus tratamientos por parte de los ciudadanos en casos tan delicados como el de Piergiorgio Welby". Un médico sin ética ni ley Piergiorgio Welby, de 61 años de edad, sufría una distrofia muscular progresiva desde los 20 años. Hasta el momento de la enfermedad, Welby jugaba al fútbol para el equipo de Roma en serie A -equivalente a la primera división-. En la última fase de la enfermedad había perdido el movimiento en todo el cuerpo, con la excepción de los ojos y los labios, y estaba conectado desde 1997 a un respirador automático Un médico italiano, Mario Riccio, afirmó este jueves que satisfizo su demanda, pese a las leyes y a su propio código deontológico: "acepté su voluntad de morir", declaró el médico en una rueda de prensa en la Cámara de Diputados en Roma. Riccio, un médico anestesista del hospital de Cremona (norte), explicó que había desconectado el respirador y suministrado los medicamentos necesarios al enfermo “para evitarle sufrir”. El doctor precisó que Welby había fallecido "media hora antes de la medianoche del miércoles". Presunta muerte natural, según los radicales Piergiorgio Welby, que no podía mover ningún órgano de su cuerpo salvo los ojos a raíz de su distrofia muscular, una enfermedad genética degenerativa, tuvo una muerte natural, según había dicho un portavoz del Partido Radical italiano, que defendió su derecho a morir. "Todos estamos agradecidos (a Welby) por lo que pudo imaginar y obtener", dijo Marco Panella, el líder histórico del Partido Radical, en un emotivo mensaje transmitido por la estación de radio de su agrupación política. "Será una fuente de fortaleza, amor y esperanza para todos los hombres y mujeres que aman la vida, la libertad y la responsabilidad", añadió. Una afirmación increíble en un político, que debería dar más valor, cuanto menos, a las leyes, al gobierno y a la Justicia. Máxime cuando, apenas un día antes, los expertos sanitarios habían indicado que debía seguir conectado al respirador artificial que le mantenía con vida porque su muerte no era inminente. El Consejo Superior de la Salud (CSS), un grupo consultor que depende del Ministerio de Salud, había indicado que "el tratamiento de Piergiorgio Welby, en particular el respirador artificial que le mantiene con vida, no constituye un cuidado excesivo". Conectado desde 1997 Welby, conectado a un respirador artificial desde 1997 y que hubiera cumplido 61 años el próximo martes, reclamó su derecho a morir en una carta abierta dirigida al presidente, italiano Giorgio Napolitano, en septiembre pasado. Su iniciativa desató un intenso debate sobre la eutanasia en Italia. Pero el paciente se halló en un limbo judicial después de que un tribunal civil indicara que un "vacío legal" le impedía reconocer su derecho a ser desconectado de la máquina. La ministra de Salud, Livia Turco, indicó el sábado que este fallo confirmó "la necesidad de redactar urgentemente normas capaces de aclarar el marco legal" sobre el tema. "A día de hoy Welby no puede mover más que sus ojos, lo cual le permite comunicarse. Cuando ya no pueda hacer eso, su cerebro aún funcionará y será prisionero total de su cuerpo", había indicado este mes uno de sus abogados, Riccardo Maia. La derecha política en Italia se oponía a desconectar a Welby del respirador, mientras la coalición de centroizquierda, en el poder, se hallaba dividida. "La eutanasia es el equivalente de matar y la Iglesia no puede aceptarlo", dijo el cardenal Javier Lozano, el más alto funcionario del Vaticano para temas de salud, en referencia al caso de Welby. "El uso de medios desproporcionados, absolutamente futiles, para tratar a un paciente con una enfermedad terminal es una práctica cruel y sin sentido que sólo prolonga la agonía, el dolor y el sufrimiento", añadió, no obstante. Sólo Bélgica y Holanda han legalizado la eutanasia en Europa, mientras Suiza permite el suicidio asistido. Derecho a la objeción de conciencia médica Pero, el informe va más allá de lo que dice la Constitución. ¿Se puede hablar de tutela legal que un médico tenga que ayudar a morir? ¿Qué ocurre con su conciencia individual? Las convicciones morales de cada uno bien sean éticas, religiosas o profesionales deben ser acordes con sus actitudes. En Italia, por el momento, no está permitido la muerte como sentencia judicial. Curiosamente, en Italia se vive estos días otra gran polémica al conocerse que el proyecto de Código Deontológico Médico prevé denegar el derecho a la objeción de conciencia a estos profesionales, en los temas relacionados con la vida. Según informó el diario Avvenire, que tuvo acceso al informe del juez, un doctor que trata a Welby, Giuseppe Casale, ha llegado a declarar que aboga por los cuidados paliativos frente a la suspensión del tratamiento del enfermo. Que prefiere la vida a la muerte, como todo ser humano. A partir de ahora puede que la opinión médica resulte papel mojado: el futuro Código Deontológico Médicos italiano pretende acabar con la objeción de conciencia de estos profeesionales ante los temas relacionados con la vida. “Si se le retira la respiración a Welby morirá”, reza el texto. Se entiende que no hay razones, ni siquiera judiciales, para que el enfermo deje de recibir tratamiento. Fuente: www.hazteoir.org Viernes 22 de diciembre
Un hijo adoptivo de la mujer que pidió la eutanasia en Granada quiere hacerse cargo de su madre.
Un joven de 26 años fue entregado en adopción por su madre, Inmaculada Echevarría, cuando ella quedó tetrapléjica y viuda; ahora quiere hacerse cargo de su madre y que olvide la eutanasia. Mándale a Inmaculada y a su hijo mensajes de apoyo y aliento. Pide a tus hijos y en su colegio que les envíen dibujos. J. M., un joven albañil de 26 años, conoció hace dos a su madre biológica, la tetrapléjica granadina Inmaculada Echevarría de 51 años que ha pedido la eutanasia. Inmaculada lo entregó en adopción tras enviudar cuando el niño tenía 8 meses de edad, y se vio sola e impedida por la distrofia muscular que padecía desde los 11 años. Ahora su hijo quiere llevársela a Zaragoza con el apoyo de su familia adoptiva. "A lo mejor yo no me he comportado como debía estos dos años, pero puede ser el momento de cambiar", cuenta por teléfono el joven, que ahora tiene 26 años. "No me he portado bien con ella, pero es que yo he tenido problemas psicológicos. Decirle a dos personas mamá es muy difícil. Y por curarme yo, no me he ocupado de ella", ha declarado a El País. Según informa Granada Digital, J.M. no comparte la decisión de su madre, si bien entiende que "hay que respetarla". Le ha pedido que no siga adelante con su deseo de morir y le ha propuesto trasladarla a un hospital de Zaragoza. "No puedo hacer nada si no quiere, pero sólo la he visto un día en mi vida y me gustaría pasar más tiempo con ella", cuenta el joven. A consecuencia de diversos problemas y una "depresión" que ha padecido, el descendiente de Inmaculada no mantuvo un contacto periódico con su madre tras conocerla y ahora que "ha pasado esto", precisó, "me he dado cuenta de cosas que tengo que hacer en la vida". "Tener a mi madre cerca, y poderla tratar", algo en lo que su familia adoptiva le apoya "absolutamente", dijo el joven, que desea que su madre"sea feliz lo que le queda de vida", recoge la Vanguardia. Pero el Mal no descansa. La asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD), ha entrado en la habitación de Inmaculada y, aprovechando su postración psicológica, le ha hecho firmar un documento. El abogado dijo a Europa Press que "está molesto" por el comportamiento de DMD, que, a su juicio, actuó "a sus espaldas" ya que ni se reunió con él ni le ha facilitado información sobre el encuentro mantenido con la enferma. Finalmante declaró que Inmaculada se desvincula de DMD. La Junta de Andalucía mandaba el viernes a un funcionario para que Inmaculada firmara testamento vital, necesario para pedir a los tribunales su "desconexión" previo informe de el eufemístico "Comité Autonómico de Etica e Investigación Sanitaria". Afortunadamente, Inmaculada ha pospuesto su decisión. Dentro de unos días J.M. visitará a su madre biológica y se producirá el desenlace. Fuente: www.hazteoir.org, 30 de octubre de 2006
La OMC matiza las noticias aparecidas en los medios sobre el ‘Caso Severo Ochoa’
Portada de PR . .21 de junio de 2006. La OMC matiza las noticias aparecidas en los medios sobre el ‘Caso Severo Ochoa’ 20/06/2006 12:20:26 Los doctores Marcos Gómez Sancho, coordinador de la Comisión de Cuidados Paliativos de la OMC y Rogelio Altisent Trot, presidente de la Comisión Central de Deontología de la OMC, han enviado un comunicado con el que pretenden aclarar algunos de los términos utilizados en los medios de comunicación para informar sobre las posibles sedaciones a pacientes terminales en el Hospital Severo Ochoa de Leganés. En él insisten en que ‘los casos denunciados están en la vía judicial, lo cual supone la paralización de cualquier procedimiento de la vía deontológica, así como la exigencia del máximo respeto de la presunción de inocencia de los médicos afectados’. No obstante, recuerdan que ‘la atención a las personas en una situación de enfermedad terminal es para los médicos un deber deontológico inexcusable, tal como se recoge en el Código de Ética y Deontología Médica en su artículo 27.1.’ Asimismo, señalan que si se opta por la sedación paliativa ‘siguiendo los criterios técnicos y éticos establecidos’ no es posible alegar objeción de conciencia. Para finalizar se expone la notable mejora de la medicina paliativa vivida en nuestro país en los últimos 15 años, aunque se advierte de que existen graves desigualdades entre comunidades en este aspecto y se apuesta por la formación. Acceda al comunicado: http://www.prnoticias.com/objetosnoticias/17589/comunicado%20omc.pdf
Reino Unido: aunque no es legal, hay mayor número de muertes por eutanasia practicadas sin consentimiento, que con consentimiento
Reino Unido: aunque no es legal, hay mayor número de muertes por eutanasia practicadas sin consentimiento, que con consentimiento Cliver Seale (School of Social Science and Law, Brunel University, Middlesex), ha llevado a cabo un studio entrevistando a 857 médicos del Reino Unido sobre la práctica de las decisiones sobre en fin de la vida. Del estudio se desprende que el 0,33% de las muertes de UK lo son por eutanasia sin consentimiento, frente al 0,15% con consentimiento, o el 0% por suicidio asistido. También se dan un 33 % de decisiones de tratamiento de síntomas, con posible abreviación de la vida, y un 30 % de decisiones de no tratamiento. El autor concluye que esto demuestra que se están cometiendo unos 1900 homicidios en Inglaterra que nadie está denunciando. Además, apuesta por los cuidados paliativos, ya que es una práctica cada vez más desarrollada en su país. Palliative Medicine 2006; 20: 3-10 (Fuente: www.bioeticaweb.com (http://www.bioeticaweb.com/content/view/4210/84/)
Siete Colegios de Médicos respaldan el informe sobre sedaciones irregulares de Hospital de Leganés
ABC, 15 de junio de 2006. Siete Colegios de Médicos respaldan el informe sobre sedaciones irregulares SARAH ALLER MADRID. El informe elaborado por 11 peritos designados por el Colegio de Médicos madrileño que confirmó prácticas irregulares en la sedación a pacientes del Hospital Severo Ochoa de Leganés ha trascendido las fronteras de la región y ha provocado ya reacciones en otros Colegios profesionales españoles. Ayer, siete de estos órganos decidieron hacer público un comunicado en el que cierran filas en torno a la presidenta del Colegio madrileño, Juliana Fariña, ponen en duda la profesionalidad de los médicos de urgencias de Leganés y respaldan la investigación llevada a cabo. El comunicado no puede ser más claro y contundente. Lo firman los máximos responsables del Colegio de Médicos de Granada, La Coruña, La Rioja, Cádiz, Cáceres, Asturias y Guipúzcoa y en él recuerdan, de entrada, que el Colegio de Madrid «no ha hecho sino cumplir con su responsabilidad», aunque no haya sido «agradable» tener que analizar minuciosamente la labor de compañeros de profesión, en este caso los médicos del servicio de urgencias del Hospital Severo Ochoa. Sobre ellos, los presidentes de los siete Colegios se pronuncian abiertamente. Aseguran que, a tenor de lo investigado, sus actividades parecen «como poco, de dudosa profesionalidad», aunque será la justicia -dicen- quien, «se encargara de dirimir». En los dos folios escasos de comunicado, los representantes médicos de las siete provincias no sólo felicitan a Fariña por su actuación «firme» y «ejemplar» en la crisis del Severo Ochoa, teñida, según ellos, de «ruido político» e «interpretaciones interesadas», sino que reconocen además la «independencia» de los peritos que eligió, puestos en cuestión reiteradamente por los sectores afines a los médicos de Leganés. «El exhaustivo informe -precisan- elaborado durante tres meses con los datos extraídos de las 73 historias clínicas refuerza el valor de los Colegios, en este caso el de Madrid, que ha ofrecido una opinión objetiva, recta y estrictamente profesional». «Ha logrado librarse» de Casares Los firmantes no tienen reparos a la hora de referirse a la politización de la crisis abierta en el Severo Ochoa. A su juicio, la presidenta del Colegio ha sabido mantenerse «firme» en la investigación pese a la «estridente algarabía montada por determinados sectores sociales y profesionales». El objetivo de estos colectivos, a su juicio, era claro: «echar tierra al asunto, aupándose en el erróneo corporativismo para defender a toda costa a determinados compañeros, minando de paso a la Administración autonómica madrileña y eludiendo cualquier conocimiento profundo de los fallecimientos». Esta defensa -«numantina», dicen- de los médicos involucrados en las sedaciones irregulares les ha convertido al final en «mártires» de la sanidad pública, nada más lejos -dicen- «de lo que realmente se dirime». Las palabras más duras de los presidentes médicos se dirigen al doctor Miguel Casares, único miembro del Colegio madrileño -presidente de su comité deontológico- que cuestiona el informe de los peritos y que dimitió. Lo califican de «inapropiado representante de la ética médica», critican su «desmedido protagonismo» y que haya intentado suplantar a la Junta Directiva, «en vez de asesorarla». El Colegio de Madrid -concluyen- «ha logrado librarse» de él.
Polémica sobre la eutanasia: autonomía del paciente versus autonomía del médico, La Vanguardia 24 de marzo 2006
Polémica sobre la eutanasia: autonomía del paciente versus autonomía del médico Conferencia sobre la eutanasia ES UN SALTO cualitativo que los objetivos de la medicina no se hallen sólo en manos de los médicos ; EULÀLIA SOLÉ - 24/03/2006 El pasado mes de febrero asistí a una conferencia sobre el documento de voluntades anticipadas, más conocido como testamento vital, dictada por el doctor Marc-Antoni Broggi, hijo del cirujano y autor de dos entrañables libros de memorias de Moisés Broggi. La práctica de la eutanasia no cesa de despertar recelos y opiniones encontradas, como lo demuestran las réplicas y contrarréplicas surgidas a raíz del artículo que Joan Vidal-Bota, presidente de la Associació Catalana d´Estudis Bioètics, publicó en La Vanguardia. Nacida la polémica, merece la pena destacar el contraste entre lo que denuncia Vidal-Bota respecto de los médicos holandeses y las observaciones expuestas por Broggi en cuanto a los españoles. Según el primero, tras veinte años de praxis eutanásica en Holanda, una tercera parte de los facultativos acaba con los enfermos terminales sin su consentimiento. Por el contrario, Broggi percibe en los médicos españoles una renuencia a cumplir las demandas expresadas por los enfermos que han suscrito un documento de voluntades anticipadas. Habida cuenta de que el objetivo intrínseco de la medicina es el de curar y el de respetar la vida, sorprende que un porcentaje elevado de médicos holandeses, ni siquiera unos pocos, se dedique a exterminar enfermos que desean seguir viviendo. En cambio, la actitud vacilante de los médicos de aquí resulta más comprensible, enfrentados a la novedad de unas voluntades anticipadas en las que la persona prescribe cómo desea ser atendida en sus últimos días de existencia. La contraposición se da entre la autonomía del médico para tomar sus propias decisiones y la autonomía del paciente para decidir sobre sí mismo. Una premisa, esta potestad del enfermo, de muy reciente introducción en las relaciones médico-paciente. Por tradición, el médico era la autoridad, y el enfermo, el sumiso; el médico podía anteponer la objeción de conciencia a la voluntad personal del paciente. El salto cualitativo acaece cuando los objetivos de la medicina no se hallan exclusivamente en manos de los médicos, sino que es la sociedad en su conjunto la que los define. La que aprueba en el Parlamento la posibilidad de firmar un documento sobre la forma en que se quiere morir. En este punto, la objeción de conciencia ya no exime al médico de atender la voluntad expresada por el moribundo. En la conferencia del doctor Broggi, y posterior coloquio, se hicieron patentes varias cuestiones, entre las cuales una conecta con lo expuesto por Vidal-Bota tocante a que en Holanda se da muerte a pacientes incurables tomando como único criterio su nivel de sufrimiento. Aun siendo un criterio fundado, hay que anteponer el derecho del enfermo a decidir, en el sentido de que quizás opte por conservar la lucidez hasta el fin o quizás prefiera una sedación radical que le impida percibir lo que le está ocurriendo. En el testamento vital cabe precisar tales asuntos, aunque esto no garantiza que, ante un enfermo semiinconsciente, el médico cumpla sin titubeos unas voluntades dictadas con antelación. El tema de la eutanasia resulta angustioso porque afecta tanto al dolor como al ser o no ser. Solamente el respeto por el enfermo, si está lúcido, o la bondad de familiares y facultativos, en caso contrario, proporcionarán una muerte digna. Lo inimaginable es que, al legalizarse la eutanasia, parte del cuerpo médico ejerza su profesión dando muerte a pacientes que no lo desean. No estamos hablando de países sin ley. E. SOLÉ, socióloga y escritora
El Colegio de Médicos de Madrid confirma las sedaciones irregulares en Leganés
El Colegio de Médicos de Madrid confirma las sedaciones irregulares en Leganés SARAH ALLER. ABC, 3 de junio de 2006. MADRID En el Hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid) se practicaron sedaciones «contraindicadas», utilizando dosis «injustificadamente altas» y en combinaciones «potencialmente peligrosas». Es sólo una pequeña parte del demoledor informe elaborado por el Colegio de Médicos de Madrid, que confirma abiertamente una peligrosa cadena de irregularidades en las sedaciones terminales practicadas en el servicio de urgencias de ese centro hospitalario. Un grupo de expertos designado por la Consejería de Sanidad madrileña lo confirmó hace meses, poco después de destituir al responsable del servicio, el doctor Luis Montes. Ahora, otros 11 peritos, propuestos esta vez por el órgano colegial a instancias de un juez, vuelven a decir lo mismo. En el Severo Ochoa no se hicieron las cosas bien. «Acortarles la vida» El documento disecciona 73 historias clínicas y concluye que 34 de ellas reflejan malas prácticas médicas. Se practicaron sedaciones no indicadas o incluso contraindicadas, puesto que se administraron fármacos sedantes a pacientes en coma y a enfermos que no tenían síntomas justificados. Las dosis de medicamentos tampoco fueron las correctas. En algunos casos, se superó de dos a cuatro veces la pauta media que se considera efectiva. Los peritos son claros. La cantidad administrada a 11 de esos enfermos fue «tan elevada», que pudo provocarles directamente la muerte o, cuando menos, acortarles la vida. Por su especial gravedad, los expertos designados por el Colegio de Médicos hacen un recorrido detallado por el historial médico de cuatro enfermos que ingresaron por urgencias en el hospital de Leganés. Un ictus, un episodio de hipoglucemia, una distensión abdominal, un posible accidente cerebro-vascular.... Todo, en pacientes ancianos. En ninguno de esos casos, insisten los expertos, la información contenida en los historiales documenta «una enfermedad terminal». Su diagnóstico es rotundo: «Hubiese debido intentarse un tratamiento específico en vez de aplicarse una sedación terminal». Esa decisión de no buscar alternativa alguna condenó a estos pacientes. Los expertos así lo expresan: «Si tenían alguna posibilidad de superar el evento que generó su ingreso, la sedación terminal eliminó la posible expectativa de supervivencia». Los médicos que han evaluado la actividad de las urgencias del hospital de Leganés se han encontrado, además, con un rosario de conductas contradictorias entre el propio personal del servicio. Unos optaban por poner en tratamiento al enfermo y otros preferían sedarlo para que no volviera a despertar. Las historias clínicas así lo reflejan, dicen los expertos, que hacen referencia a «conductas contradictorias de diferentes médicos que llegan a mantener criterios completamente opuestos en la opción terapéutica en el mismo paciente, lo que sorprende en una unidad médica en la que varios facultativos deben tratar en jornadas sucesivas al mismo paciente». En varios de los casos analizados por el Colegio de Médicos, los peritos han sido incapaces de determinar si las sedaciones practicadas fueron correctas. El motivo, la falta de información sobre el enfermo, al que «no se hizo un adecuado estudio». No queda claro, ni siquiera, cuál fue la causa del ingreso. «Historiales escuetos» El informe pericial no sólo aporta datos concretos sobre las sedaciones practicadas en el servicio de urgencias, sino que también hace un análisis exhaustivo de la calidad de los historiales médicos. «Son escuetas. En algunos casos no existe exploración clínica propiamente dicha y los facultativos parecen confundir entre aplicar criterios de cuidados paliativos y la práctica de la sedación terminal como única herramienta para manejar la situación de agonía o las últimas horas de vida de los pacientes». El documento, que será próximamente ratificado ante el juez por los peritos, ha provocado reacciones de todo tipo. Para el consejero de Sanidad madrileño, Manuel Lamela, el documento confirma que la investigación emprendida por el Gobierno regional fue «correcta». Ni la oposición ni el hospital afectado lo tienen tan claro. El informe, insisten, es «ambiguo y confuso».
Morir dignamente. Artículo J.M. de Prada 15 mayo 2006
“Morir dignamente” ARTICULO DE JUAN MANUEL DE PRADA EN ABC LUNES 15 DE MAYO DE 2006 El debate público sobre la eutanasia suele descuidar un asunto medular. Me refiero al efecto desmoralizador que los alegatos en pro del suicidio asistido causan entre quienes sobrellevan una existencia signada por el dolor. Para ellos y para sus familiares, cada nuevo día pone a prueba su capacidad de resistencia, sus ganas de seguir viviendo y de seguir dando vida. Me parece una grave irresponsabilidad que estas personas que han hecho del sacrificio y el afán de superación una épica cotidiana, que se esfuerzan por mantener enhiestos los añicos de su maltrecho ánimo, reciban constantemente incitaciones al desistimiento. Me parece ignominioso que se haya impuesto la expresión «derecho a morir dignamente» para referirse a la eutanasia, como si la muerte de quienes deciden afrontar los innombrables sufrimientos que su enfermedad les acarrea fuese indigna; como si su vida, mermada en las facultades físicas, no mereciera la pena ser vivida. Me parece escandaloso, en fin, que cada vez que alguien decide poner fin a su existencia, en pleno uso de su voluntad o -como suele ser más frecuente- a impulsos de una voluntad gravemente viciada (por las penalidades que padece y por la propaganda ambiental), enseguida sea encumbrado a la categoría de héroe mediático. Cuando los verdaderos héroes, quienes de verdad demandan nuestro reconocimiento y gratitud, son los miles de personas que, aun en medio de la postración, mantienen invicto su deseo de morir cuando la naturaleza lo decrete. Que ésta es, por mucho que la propaganda cacaree lo contrario, la muerte más digna y valiente. El reportaje que ayer publicaba María José Muñoz en este periódico daba voz a quienes habitualmente carecen de ella: esa infinita mayoría de tetrapléjicos que, pese al pedrisco de la propaganda, perseveran en su deseo de vivir. Son ellos, y los familiares que los atienden, quienes merecen -aparte de apoyo material y asistencial- el aplauso que insensatamente se tributa a quienes carecen de su entereza de ánimo. Quienes ponen fin a su vida, incapaces de soportar por más tiempo el diario tormento de una existencia mermada, deben merecer nuestro más hondo respeto; pero de ahí a entronizarlos como modelos media un largo trecho, sólo salvable para las sociedades que han dimitido de sus valores y declinado sus obligaciones. Porque preservar la vida de sus individuos es una obligación que compete a la sociedad; y cuando la sociedad declina esa obligación, o incluso la revierte, proclamando un demencial «derecho a la muerte», podemos afirmar, sin temor a errar el diagnóstico, que se trata de una sociedad enferma, poseída por un arrebato de automutilación. Es regla general del Derecho que un principio jurídico no puede ejercerse para ser destruido o anulado: un hombre no puede utilizar su libertad para abdicar de ella y convertirse voluntariamente en esclavo; tampoco puede utilizarla para exigir el fin de su vida. La jurisprudencia del Tribunal Constitucional establece que «el derecho a la vida tiene un contenido de protección positiva que impide configurarlo como un derecho de libertad que incluya el derecho a la propia muerte». Y también que «la vida es un valor superior del ordenamiento jurídico constitucional» y un «supuesto ontológico sin el que los restantes derechos no tendrían existencia posible». Y, aunque estemos asistiendo a una destrucción acelerada del Derecho, conviene recordar que las sentencias del Tribunal Constitucional no pueden ser conculcadas por leyes adventicias regidas por la matemática parlamentaria. La obligación del Derecho (mientras aún exista) es proteger la vida, no facilitar la muerte. El primer paso en esa «protección positiva» de la vida podría consistir en impedir que la propaganda ambiental y sus promotores desmoralicen a quienes, en un acto supremo de dignidad, deciden seguir viviendo, sobreponiéndose al dolor.
Eutanasia en Suiza
Un grupo suizo de ayuda al suicidio filma las muertes para evitar procesos legales (El País, 10 de febrero de 2005). La organización Dignitas, que presta ayuda en Suiza a personas que quieren terminar con su vida, ha decidido grabar en vídeo los últimos momentos de los pacientes que atiende. Éstos acuden de todo el mundo, y tienen que ser enfermos terminales o estar aquejados de dolores insufribles, según las condiciones requeridas. El abogado Ludwig Minelli, responsable de la, asociación ha explicado que Dignitas ha optado por el vídeo como medida preventiva ante posibles complicaciones judiciales. Dado que en Suiza la asistencia al suicidio no es castigada por la ley, ni Dignitas ni Minelli pueden ser acusados de asesinato en los tribunales. Sin embargo, algunas organizaciones cuya filosofía es contraria al suicidio han criticado los procedimientos de Dignitas, porque consideran que los suicidas no son del todo conscientes del gesto que hacen. Y en consecuencia se preparan para presentar denuncia judicial. El hecho de que Dignitas suministre a quienes solicitan sus servicios una dosis letal de pentobarbital de sodio constituye, para las organizaciones contrarias, complicidad en un asesinato. Incluso el procurador del cantón de Zúrich, Andreas Brunner se ha preguntado públicamente “si el mismo paciente es quien ha realizado el suicidio". Deseo no inducido Dignitas ve las cosas de otra manera. Considera que, si al paciente se le acerca el vaso con el preparado letal, y él lo bebe con sus propias manos, la asociación queda exenta de toda responsabilidad en la muerte de esa persona. Por consiguiente, Dignases intenta con la filmación en vídeo probar que los pacientes actúan a partir de un deseo auténtico, y no inducido, de acabar con sus vidas. El debate ético sobre el suicidio asistido se ha reavivado en Suiza con el anuncio de esta nueva medida por parte de Dignitas. Para el semanario NZZ am Sonntag, la asociación intenta probar que "los ángeles de la muerte trabajan limpiamente". Otras organizaciones internacionales que facilitan el suicidio asistido, como Exit, creen que la filmación del mismo no sólo es una violación de la esfera privada del individuo, sino que además el vídeo no se convierte por si en una prueba infalible de inocencia, porque no demuestra que detrás de ese último acto de los pacientes no haya un acuerdo de carácter económico con quienes prestan la ayuda. Dignitas asistió en 2004 a 79 enfermos incurables para terminar con su vida. En los últimos cinco años se ha ayudado a 304 pacientes. Cada uno tuvo que desembolsar un precio equivalente a unos 2.000 euros para sufragar los gastos de viaje, estancia, reconocimiento médico y fármacos. Desde 1999, dos tercios de los enfermos procedían de fuera de Suiza. .En España, la Asociación Derecho a Morir Dignamente manifestó a este periódico el pasado septiembre que un centenar de españoles han solicitado información sobre Dignitas.
Eutanasia en Holanda
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Alemania fomentará los cuidados paliativos
Alemania fomentará los cuidados paliativos (Aceprensa, 26 de octubre de 2005). Se crearán equipos especializados para atender a enfermos terminales en sus casas, en residencias y hospitales. La ministra alemana de Salud, Ulla Schmidt, pretende destinar 250 millones de euros (300 millones de dólares) anuales al desarrollo y la difusión de los cuidados paliativos para enfermos terminales, según una entrevista publicada por el diario "Neue Osnabruecker Zeitung" (20-10-2005). Schmidt, quien formará parte como socialdemócrata del planeado gobierno de gran coalición liderado por Angela Merkel, se pronunció en la entrevista rotundamente en contra de la eutanasia. La ministra pretende facilitar que los enfermos graves "puedan ser atendidos sin sufrimiento innecesario y con dignidad hasta su muerte, y si es posible y lo desean en su propia casa". Según los planes de la ministra, en todo el país se formarán 330 equipos de médicos y enfermeros especializados que puedan atender a enfermos terminales en sus casas, pero también en hospitales, residencias y hospicios. Pese al amplio rechazo registrado entre sus propias filas, el responsable de Justicia de la ciudad-Estado de Hamburgo, el democristiano Roger Kusch, reanudó hace semanas el debate sobre la eutanasia en el país al afirmar que ésta tendría que ser autorizada bajo estrictas condiciones. En cambio, políticos de la Unión Cristiano Demócrata (CDU) y del Partido Liberal (FDP) exigieron que se mantenga la prohibición de la eutanasia activa. El ministro regional de Justicia de Renania-Palatinado, el liberal Herbert Mertin, afirmó en el "Frankfurter Allgemeine": "Si conseguimos quitar a las personas su mayor preocupación, la de morir solos y con dolor, entonces no habrá ninguna necesidad de eutanasia activa". También el presidente alemán, Horst Koehler, intervino en el debate pidiendo que se redactara una ley sobre el respeto de las voluntades de los pacientes terminales. "Cualquier ser humano tiene derecho a decidir por sí mismo en cualquier fase de su vida si se somete a medidas médicas para la prolongación de su vida y en tal caso a cuáles", dijo el jefe de Estado en Wurtzburgo, durante un congreso de la Fundación Hospice de cuidados paliativos. En Alemania no existe ninguna ley relativa a lo que en otros países se llama "living will" o declaración de voluntades de los pacientes. Estos pueden formularlas, pero no hay certeza de que luego vayan a ser respetadas por los familiares y los médicos. El presidente alemán se pronunció en contra de la eutanasia activa. Sin embargo, consideró que el mantenimiento de la vida del paciente no debe convertirse en una tortura y, por ello, llamó a continuar profundizando en el empleo de los tratamientos paliativos.